Contraluz | Banegas Galván
Monseñor Francisco Banegas Galván, quinto obispo de Querétaro (1919-1932), es un personaje a quien poco a poco se ha ido reconociendo, aparte de su heroica labor pastoral en tiempos difíciles, como el insigne investigador e historiador que fue.
Dos tomos se publicaron en forma póstuma los años de 1938 y 1940 gracias al interés de Mons. Luis Ma. Martínez y de Mons. Leopoldo Ruiz arzobispos de México y Morelia respectivamente.
Vale aquí, aunque sea brevemente sintetizar la historia del “virtuoso y sabio” Obispo Francisco Banegas Galván.
Nació en Celaya, Guanajuato el 5 de marzo de 1867, hijo único el matrimonio formado por Don Jerónimo Banegas y Doña Soledad Galván de Banegas. Ahí cursó su instrucción primaria, y sus estudios secundarios en el colegio de los Padres Carmelitas.
1891. Ejerció el magisterio enseñando Castellano, Literatura, Historia
Universal e Historia Patria; fue director del Instituto Científico, Vicerrector y luego Rector del Seminario, en el que introdujo atinados cambios.
De inmediato se dirigió a Jalapa a continuar gobernando la Diócesis, pero ahora en calidad de Administrador Apostólico, pues el Obispo titular, Mons. Pagaza, había fallecido un año atrás.
Fue él quien logró, en el templo de San Felipe, ubicar en forma definitiva la Catedral de la Diócesis.

















