La pista / Epicentro
El señalamiento no fue menor. Trump incluso planteó que para derrotar a los cárteles se debe utilizar el poder de las fuerzas armadas y reveló que propuso a la presidenta Claudia Sheinbaum permitir que Estados Unidos intervenga para erradicarlos.
La primera reacción de la presidenta fue responder con dos palabras: cabeza fría.
Pero después vino una postura más clara. La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que México no aceptará la propuesta del presidente estadounidense para que el ejército de Estados Unidos participe en el combate al narcotráfico en territorio mexicano.
“Hemos dicho que no, y orgullosamente seguimos diciendo que no”, afirmó la mandataria.
En el mismo acto, la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, aseguró que en momentos complejos el país cuenta con una presidenta que defiende la soberanía nacional.
Paralelo a esta fuerte declaración de Trump, en México la agenda política sigue marcada por la discusión de la reforma electoral, mientras en el escenario internacional crece la tensión por el conflicto armado en Medio Oriente.
La acumulación de eventos refleja un momento de alta presión política y geopolítica. Y en medio de ese escenario, México aparece otra vez en el centro de una discusión incómoda: la relación entre seguridad, crimen organizado y soberanía.
Porque cuando desde Washington se habla de que México es el epicentro, la palabra no solo describe un problema de seguridad.
También revela dónde se está concentrando la presión política del continente.
Y en ese terreno, la respuesta ya no será solo militar o diplomática.
Será, sobre todo, una prueba de Estado.















