Luis Miguel eclipsó a los queretanos
La cita entre el Sol de México y Querétaro finalmente se pudo llevar a cabo sin contratiempos
Andrea Elizondo / Diario de Querétaro
La cita era a las 20:00 horas; no obstante, para las 19:30 horas todavía seguían entrando asistentes al recinto y faltaban muchos por llegar a sus respectivas secciones.
Antes del encuentro con el cantante, un dron del equipo de Luismi voló sobre la audiencia, lo que provocó gritos, sonrisas y saludos por parte de los asistentes.
Para cuando el reloj marcó la hora tan esperada, el público empezó a aplaudir y a chiflar. El ptsd de un día antes era evidente y el que no comenzara el evento empezó a inquietar a algunas personas.
No obstante, Luis Miguel es un maestro en el factor sorpresa. Aproximadamente a las 20:20 horas las luces del estadio se apagaron y de las pantallas se empezaron a proyectar fragmentos de presentaciones pasadas del cantante.
Se sabe que las presentaciones de Luismi ocurren en un abrir y cerrar de ojos. Son como el amanecer, un bello e intenso instante que merecen que te tomes un tiempo para sentarte y apreciar los matices.
El cantante no hace pausas. Una vez en el escenario adopta un profesionalismo único e impecable. Se encuentra pendiente de todo lo que ocurre en su concierto, desde el nivel de sonido, el cambio de canción y entrada de sus músicos.
Cautivó al público con su sonrisa, su voz y sus emblemáticos movimientos de baile. Era evidente las canciones que eran las favoritas de la audiencia por la pasión que le metían a cantarlas y acompañar al cantante.





























