Cámbiese a sí mismo
Si desea que los demás cambien, cambie usted primero. Así es. Digamos que usted trabaja en una organización y es responsable de la productividad de otros trabajadores. ¿Qué podría hacer para estimular que esos empleados trabajen con más ganas?
Claro, darles recompensas a las personas por su trabajo y esfuerzo tiene sentido. Y sin duda, a todos nos gusta ser reconocidos por nuestros esfuerzos. Ciertas empresas dan regalos, viajes, placas y otros reconocimientos de aprecio a sus trabajadores cuando hacen un buen trabajo.
Si está en un puesto de liderazgo en el trabajo, quizá sería bueno que se esfuerce en dar el mejor ejemplo que pueda para aquellos que lo siguen.













