Los seres humanos surgieron de una lucha constante con el mundo. El desarrollo de las fuerzas productivas es el indicativo de la satisfacción de las necesidades de las sociedades. Miles de años pasaron, para que las primeras comunidades pasaran del estado de salvajismo (el hombre dependía totalmente de la naturaleza), a la barbarie (el hombre inicia el dominio de la naturaleza), nació la agricultura, que de siempre ha necesitado dos cosas fundamentales: tierras y agua. Por ende, ya estabilizado en moradas que él mismo construyó y, conviviendo con sus semejantes, surgió la civilización (del latín: “civilis”) que significa, ciudad. Pero, el pero que nunca falta, sequías, inundaciones, terremotos, erupciones volcánicas, glaciaciones y los grandes incendios, afectaron a las civilizaciones en ciernes y tuvieron que buscar nuevas comarcas, empero, las que encontraron ya estaban ocupadas y se iniciaron los conflictos. La tecnología pronto incluyó la creación de armas para matar y saquear a los pueblos vecinos. Se asesinaba a los derrotados, empero después, se les sometió al esclavismo, es decir, fueron “herramientas parlantes” tal como las denominaron los romanos. Nos acercamos a los tiempos contemporáneos y, el desarrollo de imperios (del latín, imperator) el vencedor, iniciaron grandes guerras, invasiones y apropiaciones de enormes extensiones de tierras para su usufructo. El colonialismo creció y surgieron grandes potencias, como, Portugal, España, Francia, China, Gran Bretaña, Dinamarca, Bélgica, Holanda, Rusia y Turquía. Lógico, surgieron los conflictos entre ellos y las guerras abundaron. Un ejemplo: España, Portugal, Francia, Holanda y el inefable Imperio Británico, invadieron el Imperio Español y el Imperio Portugués y, se apoderaron de partes de sus colonias, a las que denominaron Guayanas. Islas del Mar de la Antillas y territorios como Belice y la isla Clipperton. La antítesis fue la rebelión e independencia de las Trece Colonias Inglesas situadas en el noreste de los actuales EE.UU. La pequeña franja de heladas tierras ya citadas, con falsedades, compras (¿?) e invasiones se apoderaron de enormes territorios y los denominaron: Estados Unidos de América. España invadió una enorme masa continental de América que se dividió en cuatro virreinatos, siendo el más importante de ellos: el Virreinato de la Nueva España, es decir México. Rica en recursos naturales, con la existencia de ciudades y miles de habitantes que fueron sometidos a la esclavitud, a la que denominaron: encomiendas. Continuará