La pólvora, de origen chino, trajo a la humanidad un gran cambio en las guerras, en efecto, durante siglos los diferentes pueblos se resguardaron en gruesos muros de piedra, en muros y en canales repletos de agua que constituían defensas de sus bienes y de sus habitantes. Torres de asalto, escaleras, flechas incendiarias y otros recursos militares, cedieron su lugar al uso de las armas de fuego. Constantinopla, capital del Imperio Romano de Oriente (Bizantino), resistió mil años a los constantes ataques de que fue objeto, empero su sistema defensivo de gruesos muros, impidió su toma y destrucción. Pero los turcos otomanos, bajo el mando de su jefe, Mehemet II en mayo de 1453, tomaron semejante portento de sistema defensivo, ya que éste mandó construir enormes cañones qué con el apoyo de suficiente pólvora y enormes balas de piedra, derrumbaron parte de esos muros y la tomaron a sangre y fuego. A partir de esa fecha, cambió la historia de las guerras al perfeccionar las armas, cañones, fusiles, pistolas y bombas, sirvieron para crear grandes imperios coloniales en América, África, Europa y Asia. Castillos, fortalezas, barcos artillados fueron utilizados para la defensa y el ataque en las terribles guerras. La tecnología militar progresó aceleradamente y los imperios coloniales se aplicaron a inventar nuevas armas, (para usarlas), no para tenerlas guardadas en los museos. Debemos reflexionar, que las armas, son para matar y destruir, el miedo y la incertidumbre que se produce en la población civil, genera sometimiento, caravanas de comunidades enteras que emigran del terror, del uso de las armas, cada vez más poderosas y mortíferas. Con su arrepentimiento, el sueco Alfred Nobel, inventó el T.N.T (Trinitro Tolueno), más conocido como la dinamita mucho más poderosa que la pólvora. En efecto, Alfred, creó los premios Nobel, para los científicos que se destacaran en diversas ramas del saber humano. ¿A propósito, amable lector, recuerda los nombres de los mexicanos que han ganado tan honorable presea? En la época contemporánea, las armas se han desarrollado de manera exponencial, hasta llegar a las bombas nucleares, que pueden terminar con la vida en nuestro planeta. Aviones súper veloces que lanzan bombas que destruyen todo, misiles con cabezas nucleares, fusiles de alta precisión con visión nocturna, bueno, mejor le paro, porque iremos a reflexionar al espacio infinito.