Absolutamente libres y felices
De vez en cuando nos encontramos ante cuestionamientos básicos, pero no por eso poco importantes; ese tipo de preguntas que nos pueden ayudar a enfrentarnos ante nuestra verdadera personalidad y nuestros muy personales afanes y criterios.
Ninguno de los chavos cuestionados dijo que le gustaría ser un buen hijo, un buen esposo(a), un buen hermano o un buen amigo. Ninguno deseaba ser un buen ciudadano, trabajar en pro de las clases más necesitadas.
También es bueno recordar que tenemos una libertad limitada la cual depende, en parte, de los datos que le da la inteligencia; pero no está determinada por ésta, pues la voluntad puede tender a objetivos que, en vez de perfeccionarnos, nos perjudiquen.

















