Amado, espumante chihuahuense
Pero los caminos de la vida son inconcebibles, ondulados a veces, y ambos, él y yo, venimos a dar al apetitoso mundo del vino. Así que ahora ensambla vinos.
Ame, fui amado,
El sol acarició mi faz,
Vida nada me debes,
Vida estamos en paz.”
En paz como debe estar la gente linda como usted y yo. Y no se preocupe tanto si no es amado, lo contable es ir por la vida amándolo todo. Digo, porque tenemos fecha de caducidad.
Por lo pronto lo invito a probar, Amado, mi nuevo espumoso, pídalo en la página de Vinícola Diez González y se lo dejamos a la puerta de su casa, para que al saborear su espuma se sienta como el poeta Nervo: arquitecto de su propio destino.
















