elheraldodechihuahua
Análisismiércoles, 1 de agosto de 2018

Como el avestruz

Condolencias sentidas por el sensible fallecimiento del joven Fernando Aguilar. Particularmente a la familia Olivas Aguilar. Compartimos con cercanía el sentimiento de pérdida. Descanse en paz.

Hemos discutido la impertinencia, abuso y exceso en que incurre el Estado al imponer un criterio de contenido ético en la información difundida por los medios de comunicación social pertenecientes al sistema concesionario de radiodifusión y televisión.

No se justifica que imponga deberes éticos a los medios de comunicación un funcionario administrativo o autoridad legislativa alguna, porque en ellos subyace, desafortunadamente, una intencionalidad de control.

La propaganda y la libre expresión son antagónicos. La reconciliación entre ambos es imposible. Pero eso no lo entiende el Estado actual, que pretende imponer criterios éticos a los medios de comunicación social, bajo el argumento de la concesión pública.

Las concesiones así otorgadas son espejismos, ilusiones, fraude a la ley, desde el mismo Estado para pervertir la comunicación social.

Ausentarse o no con publicidad en un medio de comunicación es un asunto indiscutible de derecho de las audiencias por conocer los afanes comunicacionales del Estado.

http://robertopinon.blogspot.com

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

ÚLTIMAS COLUMNAS

Más Noticias