El 29 de octubre del año en curso se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el PROGRAMA Especial para la Productividad y la Competitividad 2025-2030. Contiene un listado de 9 subíndices donde expone la razón de ser del mismo. Resumiendo es pura paja, nada claro. Lo más importante, el asunto de los recursos sólo se materializa en 4 líneas remitiendo el compromiso de cada acción a una dependencia del gobierno Federal. No hay dinero, no hay metas, sólo objetivos discrecionales (palabras sin sentido). Es un documento vacío. Si quisieron hacer un instrumento para incentivar la corrupción este es el ideal, completamente opaco y difuso. Se sustenta en seis encuestas sacadas de quién sabe dónde y de los buenos deseos de cada dependencia que nombra para su implementación como la SADER (Secretaría de agricultura y Desarrollo Rural) o el SAT. Vayamos al texto, un ejemplo: Objetivo 1. Impulsar la innovación y la soberanía tecnológica, energética y alimentaria para incrementar el bienestar de las familias mexicanas. Estrategia 1.1 Fortalecer el marco legal, la formación de talento especializado, la infraestructura científica, la vinculación entre los sectores productivos, público y social para impulsar el desarrollo científico, tecnológico y la innovación. 1.1.1 Promover esquemas de colaboración entre academia, empresas y sector público para desarrollar y escalar tecnologías prioritarias y con impacto social, orientadas a fortalecer la soberanía nacional. Es decir nada, como dice la gente, bla, bla, bla y así todo el documento con palabras repetitivas como: Impulsar, Fortalecer, Promover, Fomentar, Desarrollar, Implementar pura demagogia. Que debería de decir: mil millones de pesos destinados a la Tecnificación de Riego en los Estados que presentan sequía severa etc. Dichas recursos provendrán de un fondo bi partita de la ONU y el Gobierno Federal y se ejercerán es tales y tales fechas y bueno mucho más. Es lo mínimo requerido y señalado por la ley que debiera contemplar, este documento es un distractor. Lo claro es que de hoy al 2030 no hay una política de competitividad, es decir, que la inversión pública será poco menos que cero con respecto a los años anteriores, súmele la cancelación de rutas aéreas y la competitividad se desmorona como castillo de arena. Hagamos una inspección sencilla de aquellos países que están creciendo: desarrolló en carreteras, puertos, aeropuertos, tecnificación, presas, energías limpias, educación etc., miles de millones de dólares destinados para eso mientras aquí,.., robo y saqueo al erario público discrecional e impunemente, como en la época Colonial. Esto va que vuela para una catástrofe, de hecho ya está en ciernes, ¿acaso no lo ha sentido? Será cuestión de esperar unos días o semanas más para que suceda.