Un ciclo anual está por cerrarse y no se hacen esperar toda clase de parabienes para el próximo que comienza. Un proceso que se repite cada 365 días con exacta puntualidad. Todavía no habremos de digerir el fin de año, los buñuelos y la cena cuando inicia una cadena de nuevos ciclos que hay que afrontar. Día de Reyes; regreso a clases; día de la amistad; Ciclo Hacendario y un sin número más de fechas que atender. A nivel micro está la cadena de pagos mensuales como los servicios; las tarjetas de crédito; rentas; las deudas bancarias; etc., En fin se trata de llenar un calendario anual y de paso sobrevivir. Cumplimos como un reloj bien aceitado la agenda que se nos asigna. Las personas somos entes que acumulan historias por el simple paso de tiempo, pero que no disfrutamos el momento, no creamos nuestro momento, sólo esperamos que llegue la fecha, cumplimos, y que venga el nuevo compromiso en el calendario para luego pasar al que sigue y así sucesivamente. Del día de Muertos pasamos, a Navidad y luego Año Nuevo sin mayor pena ni gloria, un guion ya desgastado. El tiempo es tuyo y de nadie más, utilízalo sabiamente, no cumpliendo un calendario pesado y ajeno a tus propósitos fundamentales. Si el tiempo que sentimos sólo está en los próximos segundos o minutos (una rica comida, una buena película) entonces hay que hacer de cada actividad una experiencia de vida intensa. Si los mercados, las grandes corporaciones o el gobierno ya te impusieron un calendario que seguir entonces tu vida se vuelve monótona, aburrida como un zombi. Las personas tienen que regresar a la narrativa de sus vidas no permanecer en una agenda asignada de fechas por cumplir. Pensemos en los hechos, Adquirir un bien, la llegada a nuestra vida una mascota, si se casa la gente, esos momentos son en definitiva más importantes que los ya pre establecidos por los mercadologos (producción industrial, ventas decembrinas, etc.) y no tienen fecha de aparición o cierre. Los ciclos están bien para la agricultura y algunas funciones fisiológicas nada más, de ahí que ninguna acción rutinaria tenga sentido para la naturaleza humana y el tiempo pasa y con el nuestras vidas. No abogo por el caos, simplemente digo que nuestro tiempo esta administrado por otros. Nos tratan como relojes y un reloj no se indigna, un reloj no exige, un reloj no construye, no siete sólo acumula pulsaciones repetitivas y cumple en silencio su destino que es llegar al próximo segundo. Teje la historia de tu vida minuto a minuto de forma infinita, dale color, protege tu presente, crea, construye, el futuro siempre está a la espera, afróntalo ve más allá de tus limitaciones sólo así alcanzaras una vida plena y satisfactoria, ese es mi deseo para todos este nuevo ciclo que comienza no sean un reloj más.