Cría Cuervos y….
Lo preocupante aquí es que esa experiencia parece haber reforzado la misma lógica lejos de generar una reflexión profunda.
Pero el problema de fondo es otro: al renunciar a su identidad para convertirse en simples plataformas de acceso al poder, los partidos se vuelven prescindibles.
Hay quienes sostienen que la diversidad interna no es necesariamente un problema. Y es cierto, en determinadas condiciones puede ser una fortaleza. Pero eso requiere algo más: una narrativa común, un liderazgo capaz de dar coherencia.
Por eso, la apuesta por “candidatos ciudadanos” se parece más a una solución fácil que a una estrategia sólida. Parte de un diagnóstico incompleto y, en consecuencia, propone una salida que puede agravar el problema.
@gaelhaziel
Por: Gael Haziel Molina Hernández














