Cuando el diablo pase la factura
De nada servirán los programas sociales dados sin ninguna estrategia, ni control, que se entregan de manera universal, esto es, a muchas personas que no los necesitan y con un aparato burocrático que consume cientos de miles de millones para otorgarlos.
Se han mandado mensajes que hay la voluntad de trabajar con los Estados gobernados por la oposición, ese es un rayo de esperanza, en medio de un horizonte oscuro. México merece esa convivencia pacífica y de política moderna.
En los próximos meses se decidirá el futuro de la nación.
















