El 80/20 de un legado exitoso
¿La planeación de una herencia o legado implica centrar el 80% del proceso en los terrenos legal y financiero? Error, porque eso significa que el 20% restante lo dividimos en temas “familiares” y no requieren de tanto tiempo como lograr una buena arquitectura empresarial.
Por eso, mi recomendación es ampliar la revisión de las dinámicas familiares y darles el mismo tiempo, enfoque y disciplina que las proyecciones de ventas, la discusión de los estados financieros o la revisión de resultados.
El escepticismo de los fundadores de hablar sobre las dinámicas familiares es entendible porque nos movemos bajo la máxima de “la ropa sucia se lava en casa”; se opta por el secretismo sobre temas que sí tienen un impacto directo sobre el negocio -y el patrimonio compartido que significa-.
Y un tema del que muy poco se habla: entender que los valores familiares serán puestos a prueba.
¿Cómo se ponen a prueba estos valores? Pongamos un ejemplo; en general, las familias se asumen como una red de seguridad ante imprevistos, es un consenso compartido por la mayoría y así se opera, en especial, cuando hay hijos pequeños.
¿Qué pasa si el esposo de nuestra hija, quien no está dentro del organigrama de la empresa, enfrenta una enfermedad y depende de esta red familiar?, ¿cómo se apoya a esa hija quien también tiene un puesto empresarial?
Los ejemplos son tan extensos como las propias familias y cada dinámica implica un ejercicio muy específico que va más allá de una fórmula 80/20 para lograr que una herencia trascienda más allá de la segunda o tercera generación y logre cimentarse en un verdadero legado.
Guillermo Monroy es experto en herencias, legados y fideicomisos
Autor del libro “Cómo hacer que su herencia trascienda”
gmonroy@horizontemx.com
















