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Análisislunes, 28 de octubre de 2024

Euforia y tragedia

Tras el resultado del último proceso electoral, la euforia se ha apoderado del grupo en el poder y de buena parte de sus seguidores.

El estado eufórico en el que se encuentran se ha manifestado de manera aguda entre los legisladores afines al régimen.

Los síntomas eufóricos son claros:

1. Hiperactividad. En sólo algunas semanas han presentado y aprobado un cúmulo de reformas de manera vertiginosa que alteran -no para bien- de manera radical las reglas que como mexicanos nos hemos dado.

3. Sensación de poder o grandiosidad. Han desacatado decenas de resoluciones judiciales porque ellos son más grandes que la ley y claro, envalentonados y arrogantes, están convencidos de que en este momento nadie les puede poner un alto.

La euforia de los legisladores oficialistas tiene ya consecuencias nocivas para las y los mexicanos.

Cambiar el régimen de CFE y PEMEX a compañías públicas del Estado permitirá al gobierno despilfarrar el dinero que le pertenece a todos como mejor le venga en gana y además, anular toda posibilidad de competencia.

La próxima desaparición de los organismos autónomos le significará a la administración, actuar en absoluta opacidad, concesionar telecomunicaciones discrecionalmente y medir los niveles de pobreza como mejor les convenga.

Si ya estamos viviendo consecuencias perjudiciales, con el paso del tiempo, si continúan avanzando, las consecuencias pueden ser trágicas.

Que nadie se preste a engaño ni albergue esperanzas de moderación alguna. Este es el segundo piso, está cantado, es el intento agresivo del establecimiento de un sistema autoritario y todo lo que eso significa.

Si bien lo que estamos viviendo encuentra paralelismos en nuestro pasado, el fenómeno actual -en su magnitud y velocidad- no tiene precedentes en nuestra historia y sus implicaciones pueden aplazar por muchos años, el anhelo de un país de oportunidades y libertades.

Por la generación presente y las que vengan, en un mismo frente, incluyente, firme y organizado, tenemos que poner el máximo de nuestras capacidades al servicio de la patria, no hay tiempo que perder.

Lic. en Administración Financiera, Diputado Local por el PAN

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