Hechos y criterios / Anatomía de un asesinato
Queda fuera de toda ética el buscar “chivos expiatorios” o el dejarse presionar para la resolución del crimen, o adjudicar el suceso a que la víctima andaba en malos pasos y se trató de una venganza o un ajuste de cuentas, sin dar más explicaciones.
No es posible, a veces por informaciones parciales, lanzar acusaciones sin ton ni son, adjudicando a determinado grupo o tendencia social ciertos homicidios y exigiendo que las investigaciones se acomoden a ese esquema.
Recordamos al respecto, de ahí el título de esta colaboración, un filme memorable que en 1959 el director Otto Preminger nos regaló: Anatomía de un asesinato, con siete nominaciones al Óscar, incluyendo la mejor película y el mejor actor, James Stewart. ¿Lo ven?

















