Hechos y criterios / Nuestro idioma
Letreros en una frutería anunciando las frutas. En uno de ellos escrito abas, sin hache. Comento con el propietario. Entre risas: eso me pasa por no ir a la escuela. De hecho, no es cierto que no asistió a la misma.
Además de esos casos -y es lamentable- en letreros por televisión, en determinadas veces en medios escritos, en trabajos escolares de distintos niveles, en profesionistas, el no usar acentos se vuelve cosa común.
A los niños de primaria que, a veces con sobrada razón, escriben palabras con s en vez de c, por ejemplo, los papás no los corrigen a tiempo y lo dejan correr, y quizá en la escuela tampoco son corregidos, lo cual influye en su futuro.
Defender nuestro idioma, su buen uso, y nuestras lenguas originales es tarea de todos, sin exclusiones ni exclusivismos. ¿Lo ven?

















