La intromisión “gringa”
Se sabe que las opiniones de Estados Unidos en el fondo obedecen más a una “protección de sus intereses”, a inversiones y demás, vaya, cuestiones que podrían incomodarlos, pero que de ninguna manera afectan a México, ni mucho menos a la democracia.
Además, y lo que es más irónico es que en Estados Unidos, en 43 de los 50 estados se eligen los jueces por voto popular, y que, si bien son jueces locales y no federales, esta práctica democrática no ha puesto en riesgo aquella democracia.
El “diálogo” que solicita el embajador es un acto de intromisión que ellos jamás, jamás aceptarían con ninguna otra nación para tratar temas que les conciernen solamente a ellos. Soberanía se llama.
El trasfondo de la reforma no es otra cosa que el fortalecimiento del sistema de justicia en el país, un combate a la corrupción frontal de jueces, ministros y magistrados, a fin de que la justicia tenga alcance para ricos y pobres.















