La renovación de las 16 gubernaturas del país sigue siendo motivo de análisis y preocupación en diferentes mesas, cafés y, sobre todo, en los pasillos de los institutos políticos. Hoy, más que nunca, existe una participación muy activa de mujeres en las posiciones políticas, tanto es así que ya tenemos la primera presidenta de México.
Chihuahua, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas no serán la excepción. Sin dudarlo, habrá mujeres candidatas a gobernadoras, al menos, en la mitad de estas demarcaciones territoriales. Aún y cuando la legislación no exige que las postulaciones a las candidaturas a gobernador sean paritarias, los partidos políticos contemplan dentro de sus estatutos, reglamentos o documentos que rigen su vida interna esta condición. El Partido Revolucionario Institucional reformó sus estatutos en 2006 otorgando el 50 por ciento de las candidaturas a las mujeres. Inmediatamente, el Partido Acción Nacional hizo lo mismo, y MORENA, tomando esta experiencia desde su fundación, contempló la paridad de género. Así que será más una obligación partidaria, claro, con sus honrosas excepciones.
Esta circunstancia obliga al análisis en cada estado. En Chihuahua ya se habla sobre las mujeres que pudieran contender en 2027. De manera constante, en MORENA se escuchan los nombres de la senadora Andrea Chávez y de la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, pero también ha surgido fuertemente una tercera vía femenina al interior. Sí, como lo lee, otra posible candidata. Aunque ella no lo ha expresado, ya se escucha en diferentes regiones del estado el nombre de la delegada del Bienestar, Mayra Chávez. No es ajeno que la delegación posicionó a Juan Carlos Loera como candidato; este espacio hoy le brinda a la joven licenciada la misma posibilidad.Por otra parte, en la alianza PRI-PAN o viceversa, se escuchan los nombres de quienes pudieran ser las candidatas encabezando la alianza o de manera separada. Por el PRI, desde luego, por su experiencia, capacidades, cercanía a las cúpulas políticas, por su forma de operar a través de los años y porque trae buen saldo con su dirigente nacional, la diputada federal Graciela Ortiz. Por el PAN, la actual dirigente del comité estatal, Daniela Álvarez, un cuadro nuevo, joven, con energía, que acaba de recorrer el estado en su pasada campaña. Eso le da una ventaja de conocimiento. Por último, la actual diputada federal Manque Granados, quien ha venido de menos a más; esto de la política se le ha dado en estos últimos años. Sin duda, tiene capacidad y ha obtenido experiencia en la administración pública en espacios relevantes, como la Presidencia Municipal y la Secretaría de Economía, lugares que catapultaron en su momento a Alejandro Cano, quien casi obtiene la candidatura al Gobierno del Estado.