Nuestras aspiraciones
El luchar por algo normalmente se convierte en un placer. Nuestro éxito se basará en nuestra habilidad de gozar, de trabajar y de intentar lo que nadie ha intentado.
Estamos en tiempos que muchos jóvenes de veinte años se sienten viejos y otros tantos viejos de setenta se sienten de veinte. Es el espíritu inconquistable el que nos da el éxito. Para el que es dueño de tal espíritu, nada es imposible.
Los lujos muchas veces son perjudiciales; éstos embrutecen el pensamiento.
Un dicho de antaño nos enseña que “las dificultades de la vida son como los remedios antiguos, mientras más mal saben, nos hacen más provecho”. Y es cierto que todos tenemos una fuerza para triunfar que pocas veces aprovechamos.
Una aspiración es el anhelo o deseo de alguna cosa, y muchas veces no logramos un objetivo porque no intentamos con mayor determinación llegar a él.













