El valor del respeto
Sin respeto, la convivencia se marchita y el diálogo se vuelve imposible; ni las personas ni las naciones pueden escucharse sin él. Bien lo expresó Benito Juárez García: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.”
Respetar implica reconocer límites y dignidades: el respeto a las leyes garantiza la justicia; el respeto a las instituciones públicas y a las autoridades fortalece el orden y la confianza social; y el respeto al medio ambiente asegura la continuidad de la vida misma.
Cuando este valor se pierde, se fracturan los vínculos que nos unen y el egoísmo abre paso a la intolerancia y, finalmente, a la violencia.

















