¿Vamos bien ?
Yo creo que no. El discurso reiterado del oficialismo, pretende hacer creer que las cosas en el país van bien, pero la realidad es distinta al discurso.
Los daños ecológicos y la ineficiencia de las empresas del Estado está más que manifiesta. Obras de relumbrón que ni siquiera significaron detonadores económicos regionales. Puro cuento.
Y así, podríamos recorrer el país entero y cerciorarnos de que las cosas no están bien, porque la violencia está presente prácticamente en todas las regiones y son poquísimas las excepciones, tal vez Tlaxcala y Yucatán, probablemente Campeche y hasta allí.
Mayor burla no puede haber. Cuanta incongruencia, mentira, falsedad, despotismo y cuidado con que alguien tenga la osadía de apenas cuestionar al gobierno, porque de inmediato será calificado como traidor a la patria.
¿Todavía habrá quien piense que vamos bien?
Lo dije antes en este mismo espacio: ojos que no quieren ver y oídos que no quieren escuchar. ¿Y la oposición? Durmiendo el sueño de los justos. Y el barco de la patria se hunde cada vez más.
