Siempre en nuestra barca
Marcos nos coloca en el atardecer, cuando el peso de la jornada y el cansancio acumulado hace sentir su agobio, entonces Jesús hace saber a sus discípulos el deseo de pasar a la otra orilla. Cuando el sol comienza a esconderse los discípulos emprenden el viaje.
Estas son las partes de los hermosos relatos bíblicos donde descubrimos el contraste un tanto irónico de los hechos, contrastes irónicos que tienen todas nuestras vidas.












