También en noviembre de 1947 ya formaba parte del equipo el joven Juan Ochoa Cárdenas, quien se convirtió en excelente linotipista. Otro personaje que dejó una huella también en la vetusta casona que fuera de la familia Gurza, fue don José Castro Murguía.
El Consejo Coordinador Empresarial llaman a un subsidio federal para contener los altos costos de gasolina y diésel con el fin de evitar un impacto en la economía nacional y por lo tanto local
El clima de paz y estabilidad que mantiene la entidad se convierte en el principal atractivo para captar capital extranjero interesado en el desarrollo de proyectos regionales
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El encargado de la Duplex era el viejo Antonio Galindo, originario de Tampico, que escupía por un colmillo, y usaba lo más sonoro y escogido de su lenguaje casi alvadoreño, para dirigirse con todos los del taller, incluyendo a don Antonio Quintanar, que era el encargado de los linotipos, y además su gran amigo y paisano, como todos los periodistas que vinieron de Tampico, a enseñar a los de estas tierras durangueñas.
En esa época de noviembre de 1947, no era don Antonio Ramírez el mandamás de la CTM, sino Carlos Torres Chaires, y en la CTM local el jefe interino era Cenobio Aguirre, y en La Laguna, Juan Guerrero, todos muy pendientes de lo que dijera Fernando Amilpa, jerarca nacional cetemista.
En la formación de metal estaban Armando Avitia; Moisés Ibarra y Juan González Valles, antiguos trabajadores del Diario de don Mauricio Sánchez; a Estanislao Silva, que fue traído también de Tampico por don Eduardo Martínez; a Jesús Alvarado Durán, que formaba metal y era locutor de una estación de radio. Don Fernando Herrera, fundador de una dinastía de linotipistas, de ágiles y veloces dedos y manos, de la cual formaban parte sus hijos Jesús y Juan.
Otro de los personajes claves de la fundación de El Sol de Durango fue Juan Galindo Zamora quien fuera tornero en la Compañía Maderera de Durango de El Salto, Pueblo Nuevo; también ejerció el oficio de electricista junto con su hermano Tomás Galindo Zamora en la instalación de las máquinas de El Sol, los cuales se quedaron a formar parte del personal del nuevo periódico. En noviembre de 1948, vino de Tampico Rodolfo Sánchez Sánchez, para auxiliar al director Eduardo Martínez. Don Rodolfo contrajo nupcias con la periodista Guillermina Díaz. J. Erasmo Flores Castañeda formó parte del equipo Sol en octubre de 1949, uno de los primeros cronistas de deportes, acompañando en sus giras al equipo de béisbol profesional de la Liga Central Mexicana. Cabe mencionar que Erasmo fue compañero de estudios en el Seminario del canónigo y director de la Ciudad de los Niños, don Jesús Ramírez Pérez, pero decidió dejar el Seminario por el periodismo.
En un principio expendía el periódico en su estanquillo por la calle de Constitución José María Ibarra, posteriormente cuando se cambió el periódico a la esquina de Negrete y Zaragoza, lo distribuyó José Castro, hombre polifacético que lo mismo ayudaba a Juan Galindo a armar cualquier máquina que a pintar el edificio. Lo mismo era la bujía para partir los rollos de ocho páginas que utilizaba la prensa Duplex, los cuales eran partidos a la mitad con sardina de esas sierras utilizadas para cortar trozos de madera, era auxiliado por
Los jefes que vinieron de Tampico implantaron como norma la de llevar aprendices a todos los departamentos para ir enseñándolos poco a poco, y los sábados les daban unos pesos para irse al cine o comprar jabón para lavar sus pantalones llenos de tinta, y así fue como siempre tuvo la empresa personal calificado para sustituir a los que vinieron de Tampico, que emprendieron algunos su regreso y otros se quedaron en Durango en forma definitiva.
Continuando con esa práctica por varias décadas en todos los departamentos del periódico, dando muy buenos resultados. El primer operador de radio que recibía las noticias internacionales y nacionales en clave Morse, fue Héctor Romero, puesto ocupado a los pocos días por don Antonio Díaz, auxiliado por Saúl Enrique Castro, telegrafista y locutor de radio, compañero ya en sus últimos años de Samuel Carlos Guillén en su tradicional programa de Noticias de las Ocho por XEDU. También en ese programa estuvo Miguel Avilés.
Cuando quedó instalada por completo la maquinaria en su nuevo edificio, en esa época ya era director don Ricardo Isaac Ahumada, quien pidió que viniera a bendecir las instalaciones al entonces Arzobispo de Durango don José María González y Valencia, quien fue recibido por don Ángel González Silva y el señor J. Santa Cruz, publicista.
Por aquella época don Ángel González el popular “Chale”, quien era muy amigo del padre Joaquín Armendáriz, quien lo frecuentaba en el periódico de donde surgió la idea de hacerles posadas a los papeleritos, apoyados por Ricardo I. Ahumada, quien en una de esas reuniones que con ellos tenía, les comentó el padre Armendáriz que si le daban un cuarto de centavos de la venta de cada periódico, se les podía dar a los voceadores por las mañanas junto con los periódicos que compraran, un vaso de leche y una pieza de pan para que tuvieran más fuerzas para gritar ¡El Soooool!
Prometiéndole don Ricardo que en la primera oportunidad que tuviera de entrevistarse con el coronel García Valseca le expondría aquello para ver él qué decía. Encontró apoyo en su petición, y desde entonces todos los días por la mañana ponían en manos de José Castro un gran canasto de pan y una barrica con leche, así que cuando sacaban su periódico le daban a cada voceador un vaso de leche y un pan y así salían con ganas de gritar y estar listos para la hora de la escuela.
El padre Armendáriz se motivó a crear la Casa del Voceador, luego la Casa del Papelerito, lo que motivó a todos ellos a acercarse al padre, luego con el apoyo del entonces Presidente Adolfo López Mateos donó las instalaciones donde se fundó la “Ciudad de los Niños”, donde los primeros niños que la habitaron fueron voceadores, los que le ayudaron a plantar árboles en la Ciudad de los Niños. Don Armando Sandoval, fue un niño papelero de los primeros que habitaron dicha Ciudad, y de su propia boca supimos que él y otros voceadores ayudaron a sembrar los árboles, que hoy en día aunque viejos lucen frondosos.
En reunión de los directores de la Prensa Nacional y Cadena García Valseca, con el Presidente de la República, Miguel Alemán Valdez, llevada a cabo el día 7 junio 1952, el Coronel, en una parte de su discurso dijo lo siguiente: "proponemos a la nación mexicana, que este 7 junio, sea año con año, de consagración de los periodistas al ideal de la Libertad de Prensa, que usted Señor Presidente, ha enaltecido con su respeto, como parte fundamental de nuestra nacionalidad. Si un día por desgracia llegara a faltar la libertad, la no asistencia de los periodistas a dicha reunión anual será una protesta pública. Aquella propuesta del Coronel García Valseca, fue aprobada por unanimidad y el 7 junio, quedó como fecha dedicada a refrendar el derecho de la Libertad de Prensa.
Larga vida para El Sol de Durango. De sus 78 años de existencia, los últimos 59 años he colaborado como articulista en su hoy Sección Análisis, antes página Editorial. Existen algunas luchas que ha abanderado con éxito El Sol de Durango, en beneficio de la sociedad, a la cual se debe y por ella es el líder y Decano del periodismo en Durango.