Corcholatas y encuestas
Desde que Andrés Manuel López Obrador alborotó las corcholatas, los metió en una sola canasta. Mientras Claudia, Marcelo, Augusto y Ricardo, ya se sueñan despachando en Palacio Nacional, López Obrador no les dice que sí o que no, sino todo lo contrario.
Tal vez suene irónico, pero las corcholatas andan en campaña y mandándose a hacer encuestas, AMLO como el clásico, ni los ve, ni los oye. Ya no está muy lejano el día en que López Obrador les diga: No se hagan bolas, la corcholata será fulana o zutano.
Con José Aispuro Torres, llegó la esperanza de la sociedad, la de la alternancia del poder, el fin de la impunidad y de la corrupción. Qué bueno que en los tiempos de Aispuro Torres no había corcholatas, ni un secretario de Gobernación como Augusto López Hernández.
Mientras son peras o son manzanas, habrá que soportar los discursos y los actos de campaña de las famosas corcholatas. Y por supuesto, las encuestas que tratan de maquillar lo que realmente sucede en la lucha por la presidencia de México.















