También se refirió al próximo periodo vacacional y señaló que no se le puede decir a la gente que no vayan a Mazatlán, pero si recomendarles que lo hagan con cuidado.
Solo el 5% de motocicletas repartidoras cuentan con seguro; expertos exigen mayor responsabilidad empresarial y sanciones legales ante accidentes fatales
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
La política mexicana no se mueve por principios, sino por correlaciones de fuerzas, y en esa lógica, lo que hoy se asoma desde San Luis Potosí no es una simple aspiración electoral, sino un pulso de poder entre aliados que se necesitan, pero que no piensan igual. El senador Manuel Velasco, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), decidió “destapar” a Ruth González como posible candidata a la gubernatura potosina; el asunto es que la legisladora federal en mención es esposa del actual gobernador Ricardo Gallardo Cardona; y ahí es donde empieza el verdadero problema para Morena, que ha hecho del discurso contra el nepotismo una bandera política, aunque en los hechos las cosas no siempre sean tan claras, porque podrán tener cierto control interno, a través de sus estatutos, pero sus aliados electorales no piensan igual.
El anuncio no fue casual ni improvisado, Manuel Velasco conoce los tiempos y sabe de la dependencia mutua entre el PVEM y Morena, por lo que al colocar el nombre de Ruth González en la mesa, el Verde manda un mensaje directo, quiere conservar el poder en San Luis Potosí bajo el mismo grupo político; pero el problema es que el tema del nepotismo consecutivo ya está en el centro del debate nacional. Si bien la reforma para impedir la sucesión inmediata de familiares en cargos ejecutivos aplicará formalmente hasta 2030, el posicionamiento político ya existe, ya que morena ha impulsado esa narrativa y no puede fingir ahora que no la ve, tendrían que ser firmes en su decisión para no respaldar esta aspiración. El destape, por tanto, no solo es una apuesta electoral, es una prueba de coherencia para el partido en el poder.
La propia Presidenta, Claudia Sheinbaum, ha sido clara al manifestar su rechazo a las prácticas de sucesión familiar inmediata, y aunque la ley establezca un plazo específico para su entrada en vigor, la “inquilina” de Palacio Nacional ha señalado que los familiares deberían esperar un periodo antes de aspirar al mismo cargo. Ese posicionamiento coloca a Morena en una situación incómoda frente a su aliado verde, porque si el partido en el poder respalda la candidatura de Ruth González, estaría contradiciendo el discurso presidencial, y si la rechaza, podría abrir una grieta peligrosa en la coalición legislativa que hoy sostiene muchas de las reformas federales; hay que ser muy claros y puntuales, sin los votos “verdes” varias iniciativas podrían quedarse en la “congeladora”; si no hay respaldo en San Luis Potosí, podría no haber respaldo en el Congreso; si bien aún no es una amenaza abierta, pero sí una presión adelantada. En política, las alianzas no se sostienen por simpatía, sino por conveniencia.
Lo que ocurre en San Luis Potosí no es un caso aislado, en Zacatecas, el senador Saúl Monreal ha manifestado su intención de competir por la gubernatura, mientras su hermano, David Monreal Ávila, es el actual mandatario estatal. El discurso contra el nepotismo vuelve a ponerse a prueba, Morena enfrenta una contradicción interna, por un lado, la narrativa de nepotismo y por el otro, la realidad política de sus cuadros con arraigo territorial. Aquí si bien no existe un “dilema” entre partidos, también podría llegar un chantaje del legislador morenista, de no aprobar su aspiración podría competir por otro instituto político, si es de los mismos que conforman la coalición con Morena, tendrían que ir por separado, algo así podría ocurrir en San Luis Potosí, de ponerse las cosas tensas entre partidos.
Manuel Velasco no se adelantó por casualidad, sabe que en este mes de febrero se habrá de presentar la iniciativa en materia electoral, donde involucra reformas constitucionales, donde necesitarán la mayoría calificada, y el PVEM ya estaría poniendo sobre la “mesa” la condición de que se respete esa posición para Ruth González, de no acceder Morena, evidentemente no avalarán estos cambios en lo electoral. Así se manejan los partidos cuando saben que su “valor” no está en las calles, en el territorio, sino en los votos dentro del Legislativo. Lamentable.