La acción nacional es un paro de 72 horas y se espera que sea tiempo suficiente para que la presidenta de México resuelva los compromisos que hizo con el magisterio.
Tras años con leucemia, ahora enfrenta un empiema loculado que requiere cirugía urgente; ante la falta de especialistas en el ISSSTE, su familia pide apoyo
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
Previo a que se llevara a cabo la votación de la Reforma Electoral presentada por la Presidenta, Claudia Sheinbaum, en la Cámara de Diputados, ya se hablaba de una alternativa denominada Plan “B”, que consiste en modificar leyes secundarias; al concretarse lo que la propia titular del Ejecutivo había previsto, que no alcanzaría la mayoría calificada en San Lázaro, seguramente se comenzó con la planeación de lo que se iba a presentar, es decir, como consuelo se estiman algunas modificaciones no constitucionales que les permita alcanzar la mayoría simple, incluso ya con la incorporación de los partidos que literal le dieron la espalda a esta iniciativa, pues este fin de semana se concretó que tanto el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), bajo la mediación de Luisa María Alcalde, dirigente de Morena a nivel nacional, estarían avalando en su totalidad la propuesta.
El asunto es que la propia Presidenta ha fijado una postura clara en torno a este tema, pues asegurando que “no quita el dedo del renglón”, seguirá buscando que exista una reducción en cuanto al financiamiento a los partidos políticos, así como la eliminación de senadores plurinominales y el hecho de que los aspirantes de las listas por circunscripción para la Cámara de Diputadas sean votados por los electores, temas en los que tanto el PT y el PVEM han estado en contra, de ahí su voto en este sentido en la iniciativa de Reforma Constitucional en materia Electoral. Parece que si bien Claudia Sheinbaum agradece el respaldo a su Plan “B”, de todas formas confirma que seguirá insistiendo, argumentando que es algo que los ciudadanos le han pedido, y que ha sido uno de sus compromisos desde la campaña.
La imagen del fin de semana entre las dirigencias de Morena, PT y PVEM, es una clara señal de que estos institutos políticos coaligados buscan haces las “paces” con Palacio Nacional, seguramente porque existió algún reclamo por haber recibido su voto en contra, dejando en claro que no están dispuestos a votar a favor de algo que claramente les habrá de perjudicar; y en cambio buscan generar esa percepción de que la alianza continúa, y que este lamentable episodio discordante no implicará rompimiento alguno para los procesos electorales del 2027 y del 2028, máxime cuando tanto los petistas como los del verde saben que su única “tablita” de salvación es el morenismo y el movimiento de la Cuarta Transformación. Desde luego hubo diálogo, pero creo que bajo condicionantes que estarán reflejadas en la designación de las candidaturas, porque fue evidente al molestia de Sheinbaum Pardo luego de que su propuesta no alcanzara la mayoría.
La iniciativa de Palacio Nacional consideraba una reducción del 25 por ciento al financiamiento de los partidos, hablamos que se les habría de rebajar más de mil 800 millones de pesos a todos los institutos políticos, de los más de siete mil 300 millones de pesos que reciben en este momento, por concepto de prerrogativas. Y es que cuando se habla de que la política puede ser un verdadero “negocio”, con esto que más que claro, pues tocar estos recursos para partidos como el PT y el PVEM significaría “arrebatarles” su “gallina de los huevos de oro”, porque se supone que todo ese dinero que reciben debe utilizarse de forma transparente, el asunto es que partidos como el del Trabajo, es uno de los que han sido más opacos en cuanto a esa transparencia, pues no comprueban en qué se gasta, lo que hace suponer que va a parar a los bolsillos de los dirigentes, de ahí que están en contra de esa propuesta.
La nueva iniciativa, que pretende reformar leyes secundarias, solo requiere la mayoría simple, lo que implica que en cuanto haya otro partido, distinto al que hoy gobierna en el país, que en próximas legislaturas pueda obtener esa mayoría simple, podría modificar de nuevo estas leyes, pues una reforma Constitucional implica otros escenarios más complicados para que haya una modificación. Hoy los partidos “rémoras” de Morena han demostrado que más allá de los ciudadanos, están sus propios intereses; así de simple.