Evitemos la desconexión social
Entre los adolescentes y los adultos jóvenes, la tasa es aún mayor; pero la soledad y el aislamiento social no son solo estados emocionales, también pueden ser letales. Entre 2014 y 2019, la soledad se asoció a más de 871 mil muertes anuales en el mundo, lo que equivale a 100 muertes por hora.
La salud social, que es nuestra capacidad para establecer y mantener vínculos humanos positivos, es tan esencial para nuestro bienestar como la salud física y mental. Sin embargo, se ha desatendido durante demasiado tiempo en los sistemas de salud y entre los responsables políticos.
No se trata solo de la salud y el bienestar de las personas; la conexión social también es una piedra angular de la prosperidad económica, la resiliencia nacional y la cohesión social, debido a que las sociedades que fomentan la confianza y la conexión son más innovadoras, más seguras y capaces de responder a las crisis.
La salud social no es un lujo, sino una necesidad humana y, ante los acontecimientos que se presentan en el mundo, hoy más que nunca debe ser una prioridad política.
Esto nos fortalece como sociedad y nos ayuda a superar los problemas que se nos presentan como seres humanos.















