Exsurge
Quitarse el sombrero, no la cabeza
Aquí, y en otras muchas cosas, como decía Aristóteles, «la virtud está en el punto medio». Es decir, hay que saber reverenciar, sin dejar de pensar. Por ahí nos podemos mover en nuestra fe.
Ahora bien, no se trata de un simple adoctrinamiento o un conservadurismo rancio que se acepte de manera impositiva. Hay que transmitir el sentido y, sobre todo, la razón de ser de estas prácticas. Hay que pensar nuestra fe.
Así como nos empeñamos cotidianamente en cuidar nuestro cuerpo para mantenerlo saludable -lo alimentamos, ejercitamos, protegemos, embellecemos-, hay que hacer lo mismo por cuidar nuestro espíritu. Las tradiciones nos pueden ayudar a ello.
