La cocina es un espacio de opresión y poder para las mujeres
Sí hay mujeres en Durango
Yo todavía no olvido el sabor de lo que cocinaba mi madre, el mole, la sopa de arroz y los postres: el chocolate, el jamoncillo y el pan de acero; nunca nadie ha igualado su sabor acompañado de amor, recuerde que nuestra primera relación con nuestra madre es el alimento desde que nacemos.
Hablando de la cocina mexicana recordé el libro de Como agua para chocolate de Laura Esquivel que en sus páginas relata una historia de la Revolución Mexicana pero que en cada capítulo da a conocer una receta de comida. Dentro de sus páginas critica otras costumbres de la época revolucionaria.
Si le interesan las recetas y la trama de esta novela la puede encontrar en Amazon y en Mercado Libre. Ah, también está la película pero le recomiendo más el libro.

















