Los 30 días de Claudia
La semana pasada la presidenta Claudia Sheinbaum anunciaba exultante que tras una conversación telefónica con Donald Trump, lo había convencido de pausar por un mes la aplicación de aranceles decretada para México.
Cómo era de esperarse, los 4teistas hicieron sonar las campanas en todo lo alto y le gritaban a todo el mundo que Claudia había salvado al país; finalmente alguien se había enfrentado con firmeza al presidente norteamericano, decían.
Pero resulta difícil creer que Claudia haya logrado lo que asesores, congresistas, el servicio secreto, líderes mundiales, su yerno e hija no han conseguido, que Trump cambie de opinión y que escuche razones.
Y para muestra, un botón; no habían pasado ni tres días del “acuerdo” cuando decidió imponer un arancel del 25% a las importaciones de acero y aluminio originarias, lo que podría incluir a México, uno de los principales proveedores de estos productos.

















