A continuación, mencionaremos algunos objetos que podríamos observar en las constelaciones de Escorpión y Sagitario, actualmente a la vista en el cielo nocturno.
Escorpión
La constelación incluye dos cúmulos abiertos observables a simple vista (M6 y M7) y tres cúmulos cerrados para los que necesitarás, al menos, unos binoculares (M4 – un grado al oeste de Antares –, M80 y NGC6231).
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Para los aficionados a esta ciencia, la búsqueda, observación y captura de objetos celestes es de gran relevancia / Foto: cortesía / Enrique Mijares Martínez
En la columna anterior hablábamos de lo que eran las constelaciones y una breve historia al respecto. También comentamos el por qué son importantes para los astrónomos en la actualidad. Precisamente, para los aficionados a esta ciencia, la búsqueda, observación y captura de objetos celestes es de gran relevancia; la emoción de encontrar y observar algún objeto de cielo profundo es el motor principal de quienes no nos dedicamos profesionalmente a esto.
Las constelaciones juegan un papel importante en esta labor ya que nos permiten referirnos a objetos contenidos en ellas y, en muchas ocasiones, las estrellas principales de estos arreglos estelares, nos sirven de guía para localizar de manera más “fácil” nuestros objetivos de búsqueda.
Con aquel primer telescopio del que hablé en la columna “Mi primer telescopio” en mayo del año pasado, tuve que aprender mucho sobre el cielo, su movimiento y los objetos en él. Después de entender cómo se movía mi telescopio y cómo podía orientarlo para buscar objetos en el cielo, me lancé a mi primera aventura: la localización de la “gran nebulosa de Orión”. Debía colocar mi telescopio con la elevación correcta sobre la horizontal (24 grados desde mi latitud) y apuntando al norte; había aprendido también cómo funcionaban los discos graduados que aparecían sobre los ejes de declinación y ascensión recta (lo equivalente a las coordenadas de latitud y longitud en la Tierra). Estos son los que nos permiten encontrar objetos celestes prácticamente “a mano”, sin ayuda electrónica.
Las constelaciones juegan un papel importante en esta labor ya que nos permiten referirnos a objetos contenidos en ellas / Foto: cortesía / Enrique Mijares Martínez
Pero una de las grandes ayudas para iniciar, eran precisamente las constelaciones: los objetos más grandes (regularmente estrellas brillantes) de las constelaciones, servían como guía para objetos tenues. Así, fue como finalmente pude encontrar “con conocimiento de causa” a M42, la “gran nebulosa de Orión”– Imagen 1 –.
A partir de ahí, los objetos a mi alcance desde la profundidad de la contaminación lumínica del centro de mi ciudad, fueron siendo observados: cúmulos globulares, cometas y la galaxia de Andrómeda. Claro está que, para poder observar directamente muchos otros objetos de cielo profundo, necesitamos alejarnos de esa contaminación y llevarnos ayuda óptica de preferencia.
Es laconstelación que típicamente nos representa a los nativos de Durango, el alacrán es el bicho más representativo que tenemos y la constelación es de las que se puede identificar de manera sencilla y más aún, podemos asociar la forma de la misma al animal en cuestión – Imagen 2 –. Por ser una constelación del zodíaco, se encuentra sobre la eclíptica y es fácilmente observable en las estaciones de primavera y verano en nuestro hemisferio. Su estrella principal (magnitud 0.92), Antares, es la décimo quinta más brillante en el cielo. Su nombre quiere decir “rival de Marte”, ya que compite con éste en la tonalidad naranja-rojiza y su brillo. La estrella es fácilmente observable a simple vista; los romanos la conocían como “el corazón del Escorpión” y se encuentra a unos 520 años luz de nosotros.
Escorpión es la constelación que típicamente nos representa a los nativos de Durango, el alacrán es el bicho más representativo que tenemos / Foto: cortesía / Enrique Mijares Martínez
Mi constelación favorita (por la calidad de los objetos que incluye), sin duda es ésta. “La Tetera”, como la conocen algunos por la parte más representativa de ella – Imagen 3 –, contigua a Escorpión, señala con la punta de la jarra, el centro de la Vía Láctea, nuestra galaxia; es la región más brillante en el cielo. M22 y M23 son dos de los varios cúmulos globulares que se pueden encontrar aquí, en ambos casos necesitaremos binoculares y un cielo oscuro. Pero, sin duda, los objetos más importantes (para mi) son M8, M17 y M20, todas nebulosas.
“La Tetera”, contigua a Escorpión, señala con la punta de la jarra, el centro de la Vía Láctea, nuestra galaxia / Foto: cortesía / Enrique Mijares Martínez
M8, la nebulosa de la “Laguna”,se encuentra un poco al norte del plano de la Vía Lácteay gracias a su gran tamaño y brillo (90x40 minutos de arco y 4.6 de magnitud), es fácilmente localizable, incluso a simple vista. Unos binoculares ayudan mucho haciendo más brillantes las estructuras de gas y las estrellas en ella.
M17, la nebulosa “Omega” se encuentra casi sobre el límite de Sagitario y la “Cola de la Serpiente” (otra constelación). Aunque no tan brillante como la anterior, es alcanzable con binoculares.
Finalmente, para mí la “joya de la corona”, es M20, la nebulosa de la “Trífida”. Este objeto de unos 28 minutos de arco y magnitud de 6.3 es visible con binoculares en el mismo campo visual de M8 – Imagen 4 –. Es llamada así porque las franjas de polvo oscuro dentro de ella parecen dividir al objeto en tres partes. Sin duda, lo más llamativo aparece en fotografía, ya que la emisión de hidrógeno (rojo) de un de sus partes, contrasta con la tonalidad azul que aporta la reflexión de la luz de estrellas cercanas en otra parte de la misma. Para este objeto si será necesario un telescopio.
Estamos hablando de que al hacer mención que los objetos pueden ser vistos con binoculares, se trata de prácticamente cualquier binocular (vgr. 8x50); al tratarse de un telescopio, hablamos de mínimo uno con apertura de 3 pulgadas (7.6 centímetros) y siempre, incluyendo aquellos que pueden verse a simple vista, bajo cielos oscuros.
Para ayudarte con la localización de objetos, son recomendables mapas de estrellas (que pueden ser encontrados libremente en Internet) o un software como Stellarium (también gratuito para las distintas plataformas) que puedes descargar de su página oficial: https://stellarium.org/es/.