Observatorio Vera Rubin
La fascinación por las maravillas que podemos captar con nuestros propios ojos, llega a un siguiente nivel cuando capturas tus propias imágenes del cielo profundo
Enrique Mijares Martínez
“Nuestra tarea es encender esa chispa que te deja pensando que aún hay mucho por descubrir… y que vale la pena mirar más allá de lo visible; lo esencial, como decía ‘El Principito’, es invisible a los ojos… pero sostiene el universo entero”. L.M.
La fascinación por las maravillas que podemos captar con nuestros propios ojos, llega a un siguiente nivel cuando capturas tus propias imágenes del cielo profundo y los objetos se llenan de color.
Este y otros trabajos la llevaron a obtener más de una docena de condecoraciones, entre ellas la medalla de oro de la “Royal Astronomical Society” (la Real Sociedad Astronómica) y la medalla nacional de ciencias.
El observatorio
El proyecto del observatorio Vera C. Rubin, cuyo nombre oficial se otorgó en diciembre de 2019, inició con 30 millones de dólares de fondos privados el 14 de abril de 2015 en una de las cumbres del “Cerro Pachón”, en los Andes chilenos a 2,682 metros (m) de altura.
Inició sus pruebas finales en 2023 con el ajuste de la mayor parte de sus componentes. La primera – e increíble – luz, llegó el 23 de junio de 2025, de lo que hablaremos más adelante.
Primera luz
Una nueva cosmología


































