
Tulancingo, Hidalgo.- El Museo de Datos Históricos se inauguró a principios del año 2000. El objetivo de haberlo creado es narrar la historia de esta ciudad desde sus inicios, principalmente en el ámbito arqueológico. Ubicado en lo que fuera la primera estación del Ferrocarril Hidalgo y del Nordeste, y edificado en 1893 por Gabriel Mancera, este sitio cuenta en sus espacios con exposiciones temporales de arte, pero fundamentalmente con piezas arqueológicas. Se ve lo que en los últimos 20 años hay en diferentes sitios arqueológicos del Valle de Tulancingo, como esculturas antropomorfas de piedra tallada crudamente y también en posición sedente y con las manos colocadas sobre las rodillas decorados con grecas ondulantes que recuerdan una serpiente. Otras más tienen “tocados de cuerdas” con grecas rectangulares unidas y algunas pequeñas más, aparecen con aplanados de estuco y pintura azul o verde. El estilo escultórico llamado “Huajomulco” fue producto del pueblo asentado en el Valle, anterior a la tolteca en el Periodo Epiclásico que abarca del 600 al 900 después de Cristo; durante el cual fueron formando las grandes ciudades militaristas como Tula en la entidad hidalguense, Cacaxtla en Tlaxcala y Xochicalco en Morelos. En el museo hay varias piezas, entre ellas una ofrenda, es un salvamento arqueológico compuesto por vasijas zoomorfas (ajolotes y pez jaguar) y un pectoral de piedra verde, hallado en la Avenida 21 de Marzo y Nicolás Bravo. Aunado a un Yugo Caltengo descubierto cerca de la rinconada del Tecolote en Caltengo. Igualmente un felino de Huapalcalco, y un bracero de Tzazacuala, descubierto en diciembre de 1993. LA IMPORTANCIA DEL SITIO, AL RESCATE DE LA HISTORIA En el Museo de Datos Históricos se habla de las exploraciones arqueológicas; se cita en información que permanece en el sitio a través de lonas, que: Tulancingo se mantiene habitado desde los 11500 años a. C. hasta los 1520 años d. C. abarcando 13500 años. Experimentó no solo evolución social y cultural directamente vinculada con los grandes acontecimientos que vivió México, aunado a la consolidación de las primeras aldeas sedentarias en el centro del país hacia los 3000 años a. C. La ciudad prehispánica se estableció en la ribera del río, que recorría la zona; los pobladores se dedicaban a la caza, la pesca y la recolección; para el año 200 d. C. las aldeas crecieron y se convirtieron en una sola aldea regional. Había dos lugares estratégicos: Huapalcalco en donde se construyó la base de esta ciudad, y Tzazacuala que fungía como un cementerio, según la información que se brinda en el museo.