Rompiendo Paradigmas
1. Curiosidad: La curiosidad hace que nuestra mente se sienta atraída por los interrogantes, incluso sabiendo que detrás de cada respuesta a una pregunta se abren muchas más.
3. Mentalidad abierta: Para impulsar nuestro desarrollo personal, es importante ser receptivos a nuevas experiencias y sistemas de creencias, aunque sea manteniendo una mentalidad crítica.
4. Creatividad e ingenio: Ser ingeniosos e inteligentes en los aspectos prácticos de la cotidianidad nos permite pensar más allá de las convenciones sociales y las expectativas.
5. Perspectiva: Esta forma de sabiduría nos permite aceptar que la realidad es poliédrica, y no hay una sola manera de interpretar las cosas.
6. Valentía: La valentía nos permite no quedar paralizados siempre por el miedo, algo necesario para no vivir como espectadores de nuestras propias vidas.
7. Perseverancia: La disciplina es un ingrediente clave en cualquier proyecto medianamente ambicioso que nos planteemos; sin esta, nos sentiremos estancados al comprobar que no progresamos ni aprendemos.
8. Honestidad y autenticidad: Ser honestos es imprescindible para establecer vínculos que realmente nos conecten con los demás de una manera significativa.
9. Vitalidad: Saber ponerle pasión a las cosas es clave para tomar la iniciativa y no limitarnos a reaccionar (tarde) a lo que nos va ocurriendo.
10. Amor: No solo es importante saber amar de una manera no tóxica; también hay que aprender a aceptar el amor que nos dan, en vez de asumir que no nos lo merecemos.
11. Amabilidad: La generosidad, la tendencia a apoyar a quienes lo necesitan y el altruismo en general son una excelente manera de aportar bienestar al resto y, además, a dar significado a nuestra existencia.














