Estimados lectores todos, la semana pasada, el título de esta colaboración también se refirió al Mundo –a dos- y claro, a quienes habitamos en él. Puede ser de diferentes formas y categorías, aunque digamos de manera sensata, que el Mundo, es eso mismo. Sin embargo, entran los “asegunes” pues la visión puede variar diametralmente y en oposición. Sí. Es así en cuanto se pretende definir.
Va una pequeña explicación: Para empezar se insiste que no hay una cantidad uniforme o número fijo de tipos de mundos. La clasificación también dependerá del contexto de que se trate. Por ejemplo, si habláramos de Literatura, existen los mundos narrativos que se van agrupando, también en una variedad, acorde a lo que se quiere representar, en un realismo que igual se divide en lo cotidiano, lo onírico, lo mítico o místico, lo mágico, etcétera y de ahí todavía se subdivide según el efecto que se busca: Realista, fantástico, utópico, distópicos, de leyenda y, aún, se puede dar una mixtura de unos y otros.
Esas ficciones, trastocan lo meramente literario, a lo político. Y entonces el discurso, el mensaje, se vuelve engañoso, maquillado con cualquiera de esas acepciones señaladas. En suma, su base o fuente es la mentira, la falsa noticia, el dato tergiversado a modo que se acomode a una “realidad” que finalmente, sería “fantástica”. Eso pasó, según muchos observadores y analistas, más allá de una postura de oposición real, con el primer informe de la primera mujer al frente del Poder Ejecutivo Federal.
Entre lo más destacado y mencionado, en materia económica se planteó como logros, lo siguiente: a.- La reducción de la pobreza –según son 13.5 millones menos pobres-La explicación créalo usted o no, fue gracias al aumento del salario mínimo, las transferencias directas de recursos –becas, pensiones y remesas- (Fijarse bien, por ejemplo, las remesas no tiene nada que ver el gobierno y es un porcentaje muy alto, el salario con todo y sus aumentos, no supera la inflación) b.- En la redistribución de la riqueza, dijo que México es un país con menor desigualdad, incluso, es el segundo después de Canadá (La redistribución es o debe ser el punto neural de la teoría política del Bienestar); c.- Igual, destacó la presidente, que México tiene en comparación con otros países, el menor porcentaje de aranceles (Bueno, mientras Mr. Trump esté dando largas al 30% o 50%); la relación bilateral a la vista y bajo un lente de opacidad demagógica, así parece tersa, y será mientras se haga lo que quiere el del pelo naranja; d.- Los ingresos para a Federación, igual se cantaron como exitosos: casi seis billones de pesos, sin embargo no se explicó la fuente, que se colige por vía fiscal, desde impuestos, derechos y participaciones. Ojalá no se esté sumando a las remesas, ni la deuda de Pemex; y finalmente, e.- La joya de la corona: El aumento al 2.3% -según del PIB- para los programas de transferencia directa para la pensión del Bienestar (Según 13 millones de adultos mayores, son los beneficiarios).
LA CONDICIÓN SINE QUA NON: No se dijo casi nada de la Seguridad Pública en resultados reales, sólo estadísticos y se espera que con poco “maquillaje”, que bajó el “feminicidio”, ni menos si por fin se tendrá como terroristas a tantos narcos y extorsionadores, cuyos métodos sí dan terror a la población, que al contrario de la presidente no andan por ahí en las calles y barrios o zonas o Estados, dominados por el crimen, claro, a menos que cuenten con escoltas. Los mexicanos requieren cuentas claras y veraces, no más demagogia. Entre tanto, los tentáculos de Slim ya andan por acá, y no hay para cuando se edifique otro hospital del IMSS. Es lo que hay. Cuídense.