Compromiso de amor en el Guadalupano
Julio César aprovechó la algarabía generada por este justa deportiva, para proponerle matrimonio a su novia María Guadalupe
Mariana Murillo
Con 63 años tradición, muchas han sido las historias que de forma simultánea se escriben con el Maratón Guadalupano, organizado por EL SOL DEL CENTRO.
Desde promesas que los corredores cumplen como muestra de gratitud por un favor recibido, hasta sueños que se concretan sólo para demostrarse a sí mismos de lo que son capaces.
Y no fue, precisamente, por lograr un lugar en el pódium, sino por la propuesta de matrimonio que hizo a su novia María Guadalupe.
Al llegar a la meta, Julio César levantó en sus manos la manta con la pregunta que cambiaría para siempre su vida y la de su ahora prometida.
Junto con los protagonistas, el público que salió a las calles para animar a los competidores, se emocionó al ver que, de rodillas, el atleta entregaba el anillo a la mujer de su vida.
En júbilo y aplausos estallaron los presentes cuando María, conmovida, aceptó convertirse en la esposa de Julio César.
Son sucesos, como éste, los que hacen al Maratón Guadalupe, muy de Aguascalientes, de su gente; y junto con EL SOL DEL CENTRO, siguen documentando historias en las que absolutamente todos tienen cabida.

























