Análisismiércoles, 1 de abril de 2026
Aguas profundas / ¿Subsidiar al diésel? ¡Naaa!
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A ver, el acuerdo entre la presidenta Sheinbaum, la Sener y Pemex es que esta semana se iban a reunir con los empresarios gasolineros para hacer números y enfrentar de una o de otra manera el alza al precio del diésel, un punto muy importante si se toma en cuenta que es básico en la cadena de suministro y en la logística.
Bueno, pues esta semana eso no va a pasar, el precio en este combustible va a seguir alto a pesar de todas las promesas que haga la presidenta Sheinbaum. Si Pemex baja sus precios en las terminales de almacenamiento y reparto y la SHCP sacrifica el IEPS pueden haber cambios en el precio. Sin eso, el diésel seguirá caro.
Y la junta con gasolineros será en Pascua, pero no habrá cambios en la posición: ellos no pueden subsidiar porque se van a la quiebra y quien puede hacer que el precio del diésel baje es el gobierno, siempre y cuando recorte el IEPS que le cobra a los consumidores, hoy mismo el margen que tienen es de hasta 3 pesos por litro .
¿Subsidiar el diésel? Ni de broma. Ese barco ya zarpó y no hay nada de qué hablar, ni con AMLO tomó esa medida, pero lo que sí se hizo durante la pandemia fue dejar de cobrar el IEPS al 100% por medio de la aplicación de los estímulos fiscales, ese monstruo creado por el gobierno de Peña Nieto, operado por su secretario de Hacienda, Luis Videgaray. Ese instrumento del neoliberalismo del PRI es el que hoy usa MORENA y el obradorismo para cobrar impuestos.
Los estímulos fiscales son cobrar menos IEPS, en este caso es a combustibles, funciona mientras no le pega a los costos de operación -mucho del producto es importado, se paga en dólares y se vende en pesos- y es un monto que se ajusta de manera anual.
El gobierno quiere que el precio sea de no más de 26 pesos por litro de diésel, pero no quiere asumir ese costo porque entonces le pega a sus ingresos tributarios, entonces el control vendría de las pérdidas de los empresarios que deberán cerrar las estaciones de servicio; operar parcialmente las islas y vender solo gasolina.
1.- El desastre en el Golfo de México es de Pemex, no de un privado, es un oleoducto y empezó en febrero. No es creíble que sean dos chapopoteras que nunca estuvieron registradas en la Comisión Nacional de Hidrocarburos y que no fueron vistas por Pemex en los últimos 10 años.
2.- Y que renuncia Rosa Bello, directora jurídica de Pemex, a pesar de que fue nombrada por Víctor Rodríguez Padilla y el Consejo de Administración. En su despedida agradeció a la Dirección Jurídica su compromiso y talento en la superación de retos y destaca el cumplimiento de altos estándares de legalidad, honestidad y eficiencia durante su gestión.