El Papa y la guerra
Aun así, no deja de llamar la atención el giro que ha tenido la diplomacia vaticana en las últimas semanas. En particular, el Papa León XIV ha adoptado una postura en contra de la guerra que asombra lo mismo por su serenidad que por su firmeza.
Con otros reporteros, León XIV señaló lo siguiente: “No creo que el mensaje del Evangelio deba ser mal utilizado como algunos lo están haciendo. Seguiré pronunciándome con firmeza en contra de la guerra, buscando promover la paz, el diálogo y el multilateralismo entre los Estados para encontrar soluciones justas a los problemas”.
En otra parte el Papa dijo lo siguiente: “No somos políticos. No entraré en debate con él […] No tengo miedo de la administración Trump, ni de decir en voz alta el mensaje del Evangelio […] Lamento escuchar eso, pero continuaré con lo que creo que es la misión de la Iglesia en el mundo de hoy”.
Es necesario –y francamente inspirador– que el Papa siga respondiendo preguntas de manera directa y sin ambages. Sobre todo si contribuyen a navegar la incertidumbre de la actual transición geopolítica global y los riesgos que ésta conlleva.
Discanto: Por mucho tiempo nos dijeron que las sociedades seculares serían más felices, sabias, libres y verdaderas. Por mucho tiempo nos mintieron.
















