Nuevos medios de comunicación
En la exitosa serie de televisión, Succession, un potentado de los medios de comunicación en Nueva York tiene problemas sobre a quién de sus hijos heredará su imperio mediático.
La serie también nos enseña el período histórico en que la televisión tradicional - abierta y por cable - empieza a perder terreno frente a las redes sociales y los servicios de películas y series por internet, como Netflix o HBO.
Aunque, por ser el líder en desarrollo tecnológico, en Estados Unidos ocurren primero las respuestas sociológicas a estos cambios, en nuestro mundo globalizado estas son inmediatamente reproducidas en casi todas las naciones.
Todo lo cual quiere decir que estamos ante cambios cuantitativos y cualitativos que deben tomarse en cuenta en el diseño de una política pública que impulse la educación política y el consumo de noticias para promover la existencia de una ciudadanía bien informada.
En tercer lugar, desde luego, consiste en poner al día la legislación en la materia. Aquí no se trata solamente de cambiar las Leyes para actualizarse, sino de tener un marco legal suficientemente flexible para acoplarse a las transformaciones tecnológicas en marcha.
Lo prudente no debe ser simplemente seguir ciegamente los cambios tecnológicos, sino mantener, a pesar de esta evolución vertiginosa, el ideal humanista de que el acceso a la información y a noticias es un requisito indispensable para la emancipación humana.

















