Redefinición del interés nacional
El pasado 15 de diciembre, mediante una orden ejecutiva, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, designó al fentanilo como un arma de destrucción masiva. De acuerdo con esta formulación, este opioide sintético es menos una droga que un arma química.
Esta designación tiene claramente una intención política que debería poner en alerta al gobierno mexicano y a la ciudadanía en nuestro país, pues tiene implicaciones de amplio espectro de carácter militar, político, legal y humanitario.
Con la rapidez con que se escribió la orden presidencial, la administración Trump ha colocado la crisis del fentanilo no en el orden que le debería corresponder, que es el de la salud pública, sino en una esfera que no le corresponde, que es el de la seguridad nacional.
Una ironía en todo esto es que estas supuestas nuevas armas químicas han sido recetadas por laboratorios farmacéuticos estadounidenses a incontables personas en ese país. ¿Están los médicos en Estados Unidos recetando armas químicas a sus pacientes?
El absurdo de la proposición debería llevar al Congreso estadounidense a discutir la conveniencia de la nueva directiva y a la Suprema Corte a definir su carácter inconstitucional. Pero, por ahora, esto parece complicado.
En suma, redefinir el interés nacional y la estrategia geopolítica de México en el nuevo escenario junto con repensar la estrategia de seguridad pública y nacional de manera democrática son los pasos a seguir.
Académico y diputado federal.
















