Palabra de Antígona / Las alertas de género, muertas
Este mecanismo, considerado único en el mundo, ha contado incluso con apoyo internacional, como ocurrió en Guerrero. Se pensó que permitiría frenar el feminicidio y prevenir desapariciones. No funcionó antes y ahora menos: está desactivado.
La contradicción es brutal: mientras se celebra que la violencia de género ya tiene rango constitucional, el principal mecanismo para atenderla está en ruinas.
Si no funcionan las AVGM ni los grupos interinstitucionales, lo que prevalece es la violencia institucional. Y la Secretaría de las Mujeres se ha vuelto un ente fantasma. Ni hablar del caos en los gobiernos estatales.
Existe un mapa de los municipios con violencia extrema, desapariciones y asesinatos de mujeres. Pero sus gobiernos, o no atienden o simplemente ignoran la situación. Es un atentado a los derechos de las mujeres, aunque estén garantizados por la ley.
Decretos van y vienen, pero ¿a quién le importan los 11 feminicidios diarios, la violencia intrafamiliar, la desaparición de niñas y mujeres, la trata, la violencia laboral, el acoso?
Periodista. Editora de Género en la OEM y directora del portal informativo semmexico.mx
