Ciberataques se centran en la banca digital
De acuerdo con Kaspersky, en 2025 bloqueó 153 mil ciberataques en México, más de 61 mil dirigidos al robo de datos de banca digital
Rubén Romero / El Sol de México
“Los ciberdelincuentes ya no necesitan atacar directamente a los bancos, ahora el objetivo principal son los usuarios”, señaló Manjarrez.
El avance de los servicios financieros digitales ha trasladado el punto crítico de seguridad hacia el uso cotidiano de herramientas como aplicaciones móviles, pagos electrónicos y plataformas digitales.
“Hoy vivimos en una era completamente digital, donde la banca está en el celular. Eso amplía la superficie de ataque”, explicó la especialista.
Este cambio ha permitido que los atacantes utilicen técnicas de ingeniería social para obtener información sensible, sin necesidad de vulnerar directamente la infraestructura bancaria.
“El ataque siempre va dirigido a la confianza del usuario. Si logran que la persona confíe, el fraude ya está prácticamente hecho”, advirtió.
Entre las principales amenazas se encuentra la clonación de aplicaciones bancarias, en las que los delincuentes replican la imagen de instituciones financieras para obtener credenciales de acceso.
También se han incrementado los fraudes a través de mensajes SMS, aplicaciones de mensajería y redes sociales, donde se envían enlaces fraudulentos bajo pretextos como cargos no reconocidos o alertas de seguridad.
“El usuario se enfrenta a interfaces que son prácticamente idénticas a las originales, lo que hace más difícil identificar el fraude”, explicó Manjarrez.
“El problema no es solo la tecnología, sino el proceso de adopción. El usuario está aprendiendo a usar estas herramientas y en ese proceso es donde los atacantes encuentran oportunidades”, señaló.
“Muchas personas aceptan todos los permisos por inercia. Esa falta de revisión es uno de los puntos más explotados por los ciberdelincuentes”, indicó.
Empresas, bajo presión
El riesgo también se extiende al sector empresarial, particularmente mediante esquemas como el Business Email Compromise (BEC), donde los atacantes simulan comunicaciones internas para inducir transferencias de recursos.
“El BEC es uno de los fraudes más costosos porque aprovecha la confianza dentro de las organizaciones”, explicó.
En este contexto, el sistema financiero enfrenta el reto de fortalecer la seguridad, impulsar la educación financiera y mejorar los mecanismos de prevención.
“La seguridad ya no depende únicamente de los bancos, también depende del comportamiento del usuario”, concluyó Manjarrez.
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