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Finanzasviernes, 7 de enero de 2022

El año de oro del e-commerce

El confinamiento por la pandemia de Covid-19 detonó un crecimiento exponencial de las ventas a través de internet

Miguel Ángel Ensástigue / El Sol de México

“El comercio electrónico y el trabajo a distancia llegaron para quedarse”, es la frase que analistas y empresas repitieron constantemente cuando comenzó la crisis sanitaria.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) refieren que las ventas mayoristas y minoristas por medio de canales digitales y tiendas físicas tuvieron comportamientos distintos durante los últimos dos años.

Por un lado, el suministro de estos bienes al mayoreo cerró 2020 con una contracción anual de 3.64 por ciento.

No obstante, en todo el año, únicamente se registraron dos meses con resultados positivos, los cuales fueron marzo y octubre, con incrementos de 10 y 4.8 por ciento, frente a los mismos periodos de 2019, respectivamente.

Al analizar estas ventas en canales minoristas todos los meses fueron al alza en su comparación anual. De hecho, alcanzaron un máximo histórico en noviembre de más de mil 80 unidades, según el Inegi.

“El 2020 fue un año de oro para el comercio electrónico, pero perdió fuerza casi al mismo tiempo que cuando se anunciaron las primeras vacunas para el Covid-19 en México”, agregó el especialista de la UNAM.

Guillermo Mantilla, director comercial de National Soft, empresa proveedora de tecnología de pagos para pequeñas y medianas empresas (Pymes), explica que hay negocios que se resisten a implementar un esquema digital por los altos costos o inversiones que deben hacer.

Otro de los factores es que los dueños de estos comercios son gente mayor y no están tan familiarizados con esquemas electrónicos, ya sea para pagar o vender en línea.

De cara al 2021, las empresas esperaban la misma tendencia de ventas en canales electrónicos. A este barco también se subieron grandes cadenas como Liverpool, Walmart, Palacio de Hierro o Sanborns, entre otras.

Si bien algunas ya tenían implementados canales de venta electrónicos para sus usuarios, otras tuvieron que hacer pequeños ajustes para darse abasto a la alta demanda de productos a través de esta vía.

Liverpool fue una de las cadenas que más se dio abasto y perfeccionó sus ventas a través de sus canales de “Click & Collect”, que consiste en comprar o apartar en línea y retirar en una tienda física.

A inicios de 2021, la tienda departamental dijo que sus entregas ya podrían ser surtidas el mismo día de la compra en un lapso de hasta cuatro horas.

Vacunas y altibajos

El año pasado quedó marcado con la llegada masiva de vacunas contra el coronavirus al país, así como la reapertura de actividades al aire libre y nuevas tiendas o restaurantes, las cuales habían estado cerradas gran parte del 2020.

Los especialistas coinciden en que la vacunación frenó el avance que tuvo el comercio electrónico durante 2020, porque la gente ya tenía más confianza de salir a la calle y otros espacios públicos.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), las ventas en línea en México crecieron a una tasa anual de 81 por ciento al cierre de 2020.

Pero el comercio electrónico comenzó el año con el pie izquierdo. Si bien existen aumentos anuales de enero a septiembre en este rubro, al hacer la comparación mensual hay retrocesos de hasta 22.5 por ciento en el canal minorista.

El último dato disponible a octubre de 2021 refiere que las ventas al menudeo en este canal tienen una caída mensual de 3.5 por ciento, mientras que al mayoreo hay una baja de 1.03 por ciento, de acuerdo con el Inegi.

Las estimaciones para 2021 son, según Ecomsur México, que el sector tendrá un crecimiento de entre 20 y 25 por ciento.

Datos de la plataforma de pagos electrónicos Conekta indican que los negocios que más vendieron en línea el año pasado se ubican en la Ciudad de México y el Estado de México, ya que en estas entidades se llevaron a cabo seis de cada 10 transacciones.

Artículos para la higiene o belleza personal y videojuegos fueron de los más adquiridos por los mexicanos.

Ómicron, ¿la amenaza fantasma?

Uno de los retos para la recuperación económica, pero que al mismo tiempo podría ser el salvavidas del comercio electrónico durante los próximos meses es la variante Ómicron del coronavirus, de acuerdo con los expertos.

“Ahora vamos a la inversa, casi como cuando arrancó la pandemia. Estamos viendo incrementos en contagios y eso merma la confianza de la gente para comprar en tiendas físicas, pero será un empujoncito para el canal digital”, comenta Elisa Madrigal, analista financiera.

Vicente Yáñez, presidente de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (Antad), considera que esta variante, aunada a los altos niveles de inflación, son de las principales preocupaciones para el comercio nacional en general.

“El deseo de la Antad es que vayamos avanzando en la recuperación económica y ojalá que Ómicron sea leve, porque así saldremos más rápido de la pandemia”, afirma Yáñez.

De no controlarse el ritmo de contagios por Covid-19 podrían haber mayores restricciones de movilidad y eso podría complicar el panorama del sector durante 2022, agregó el líder empresarial.

El home office, inmune

A inicios del año pasado, en México se puso en marcha una reforma para regular el trabajo a distancia, la cual fue plasmada en la Ley Federal del Trabajo y establece obligaciones tanto para patrones como empleados.

Entre las disposiciones de la ley resaltan que las empresas deberán proporcionar, instalar y encargarse del mantenimiento de los equipos necesarios para el teletrabajo, como computadoras, sillas ergonómicas, impresoras, entre otros.

También señala que se tendrán que pagar los salarios en la forma y fechas estipuladas, al igual que cubrir los costos por estas actividades; por ejemplo, el pago de servicios de telecomunicación y la parte proporcional de electricidad.

No obstante, hay empresas que por su naturaleza no pueden adaptarse a la realidad del teletrabajo, lo cual, desde el punto de vista de los expertos, también constituye un riesgo para la salud de los empleados.

El incumplimiento de estas obligaciones del teletrabajo podría equivaler a una multa de entre cuatro mil 500 y 22 mil 500 pesos, aproximadamente, según el analista.

El experto recordó que durante los primeros meses de la crisis sanitaria se reportaron contagios de Covid—19 en centros de trabajo.

A dos años del Covid-19 aún hay áreas de oportunidad en materia laboral y para el comercio electrónico, pero, concluyen los especialistas, el 2022 ya agarra “más preparados” a estos dos segmentos (y a las propias autoridades sanitarias).

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