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Gossipviernes, 3 de septiembre de 2021

El último de los hippies

Con 74 años de vida y 57 de ser hippie, Jasen es el único que sobrevive en Tlaxcala y que conserva de manera original ese modo de vida surgido en los años 60

Fabiola Vázquez / El Sol de Tlaxcala

Al cumplir los 17 años, Jacinto García Jiménez conoció el movimiento hippie y decidió detener el tren de su vida y abandonar todo, menos la fotografía que todavía ejerce, de rollo, no digital.

Estrafalario, carismático y libre, desde hace 57 años ha querido ser él. No le importa la “falsa sociedad”. Aunque tiene una familia, prefiere vivir solo y hasta dormir en un árbol.

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Jasen, como le gusta que lo llamen, comenta que ser hippie le ha permitido ser auténtico y sentirse cómodo con la vida.

A más de cinco décadas, no se siente atrapado en el tiempo, más bien, asegura que su estilo evolucionó para sentirse feliz y seguir vigente.

Precisa que su vestimenta no transmite algún mensaje en particular, pero es distinta al resto de la comunidad.

Abandonó la fotografía social porque la tecnología lo alcanzó y fue desbancado por los teléfonos móviles, pero tampoco le importa. Él es feliz así.

“Cuando me acercaba a los eventos sociales y les ofrecía venderles la fotografía del recuerdo me decían que no, que la tomarían con su celular, ese fue el fin de mi oficio como fotógrafo, ahora lo hago de pasatiempo y me permite obtener algún dinero”, enfatiza.

Sin dejar su estilo propio, la vida de Jasen dio un giro. Al ser la música una de sus pasiones, hace cuatro años cumplió el sueño de cantar en lugares públicos, oficio que le permite ganar algunas monedas.

En el estado es un personaje reconocido por ser el único que mantiene y defiende su estilo hippie que se caracteriza por el amor, la paz y la libertad.

JUANITA ES LO DE CAJÓN

Actualmente tiene 74 años, su cabello es completamente cano y está consciente de que ya no es un joven, pero emocionalmente se siente fuerte y con el ánimo de cantar en las calles.

Ser hippie ha forjado en Jasen una personalidad tranquila, sociable y amigable, aspectos que le han evitado muchos problemas.

Se expresa agradecido con la vida y con Dios, pues también es creyente y, aunque no pertenece a alguna iglesia, le gusta leer la biblia.

De los siete hijos que procreó, ninguno tuvo la convicción de ser hippie, solo a dos de sus descendientes les gusta el rock, el resto es “fresa”, expresa.

Aunque dice que su familia no niega el parentesco, sí se avergüenzan de su estilo, incluso le han pedido cambiar su forma de vestir y dejar su oficio de "hippie y cantante callejero".

La convivencia con sus seres queridos, incluidos nietos y bisnietos, es como la de cualquier familia.

Jasen afirma llevar ya diez años sin consumir bebidas embriagantes porque le hacen perder el control del cuerpo, pero la marihuana, asegura, mantiene la funcionalidad de sus sentidos.

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