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Méxicodomingo, 22 de agosto de 2021

Aumentan las consultas con el Doctor Simi

La falta de presupuesto en el sector público provocó que más gente vaya a consultorios de farmacias, dicen especialistas

Sañul Hernández / El Sol de México

Entre 2018 y 2020, el porcentaje de personas en el decil más pobre de la población que buscó atención médica en consultorios de cadenas como Farmacias Similares, Farmacias del Ahorro, Doctor Descuento, Benavides, entre otras, pasó de 13 a 20 por ciento.

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En todos los deciles de ingresos más personas decidieron atenderse en esta clase de establecimientos, salvo en los dos más altos, donde la proporción que acudió a consultorios en farmacias se mantuvo en 13 y ocho por ciento, respectivamente.

Para 2020, el año que llegó la pandemia, el número de consultorios creció a siete mil 63, aunque las consultas médicas se redujeron a 107.6 millones.

La falta de recursos en estas clínicas genera desatención, largos tiempos de espera, consultas exprés, mala calidad de servicios y hasta falta de medicamentos. Y los consultorios de bajo costo han llenado esos huecos.

En medio de la pandemia, el gasto público per cápita en los servicios de salud del Insabi, destinado a población sin seguridad social, se redujo de tres mil 656 pesos por persona en 2019 a tres mil 299 en 2020 y a dos mil 911 en este año, revela un estudio del CIEP.

CRECE GASTO DE BOLSILLO

Durante varios años, Cristina Gutiérrez trabajó en la Unidad de Análisis Económico de la Secretaría de Salud federal. Ella tenía a su cargo el análisis de la ENIGH, que bianualmente publica el Inegi, para analizar las tendencias de gasto en cuidados de la salud.

Comparte que durante 15 años de análisis de la encuesta se había visto una reducción en el gasto de bolsillo que hacen los hogares en salud; levantamiento tras levantamiento, siempre había por lo menos una ligera reducción.

La creación del Seguro Popular, enfocado en población sin seguridad social, explica parte del fenómeno. Todavía entre las ENIGH de 2016 y 2018, el gasto que hacían las familias en este rubro había caído 0.9 por ciento.

La Ensanut 2020 también indica que los hogares más pobres destinaron 75 por ciento de su gasto en salud a pagar consultas de atención primaria y medicamentos.

PROS Y CONTRAS

El problema, dice el especialista, es que este tipo de consultorios, que generan sus ingresos a partir del número de consultas y medicamentos que venden, no tienen incentivos para prevenir y controlar las enfermedades, sino para recetar más medicina.

En términos de salud es mala idea porque no hay incentivos para que las personas tengan en control sus enfermedades crónicas, que son las que predominan hoy en México y además terminan en hospitalizaciones en el segundo y tercer nivel.

En términos económicos, va a salir más caro tanto a las personas como a las finanzas públicas. Y en términos de derechos, porque no se aborda de manera integral la salud de los mexicanos.

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