Necaxa sorprendió al América en el Azteca
Darwin Quintero y Oribe Peralta entraron de cambio con las Águilas del América
Alejandro Alvarado / El Sol de México
La Liguilla tendrá que esperar para América al menos una semana más. Cuando parecía que las Águilas podrían apuntarse a la Fiesta Grande, Necaxa dijo lo contrario y sacó un triunfo valioso del estadio Azteca.
Los azulcremas nunca encontraron la fórmula para hacerle daño a unos ordenados Rayos que apostaron por la paciencia en defensa y encontrar una, la cual llegó en la recta final gracias al cabezazo de Luis Pérez que puso el 0-1 definitivo.
EL JUEGO
Con el objetivo en la mira y a sabiendas de que la Liguilla podría quedarse en su bolsa desde ayer mismo, las Águilas del América salieron con la convicción de cerrar una semana de nueve puntos en la cancha del estadio Azteca.
Con movimientos en su once estelar, las Águilas no contaron en el arranque con Peralta y Quintero, lo que representó una oportunidad de reaparecer para Cecilio Domínguez, quien se vio algo revolucionado en su afán de marcar diferencia.
La apuesta hidrocálida parecía rendir dividendos conforme avanzaba el reloj.
Poco y nada de peligro sobre el arco de Barovero, quien únicamente observaba la labor de su zaga, eficiente durante un gran lapso de la primera mitad.
El primer aviso de seriedad vino de parte de los Rayos.
Pelota parada desde la banda ejecutada por Matías Fernández, que tras un desvío, amenazaba con colarse a segundo poste, pero Edson Álvarez alejó el peligro y envió a tiro de esquina.
Para el complemento, Miguel “Piojo” Herrera decidió refrescar su ataque al darle ingreso a Quintero, su elemento más virtuoso en lo que va de la campaña.
Antes de eso, el “Wero” Díaz buscó sorprender con un cabezazo que pasó por encima de la portería necaxista.
Nuevamente sería el canterano americanista quien coquetearía con el gol al recibir el esférico dentro del área, y con el egoísmo propio de la posición, intentó de media vuelta, pero sin colocación.
Las Águilas del América se aproximaban.
Conforme se acercaba la recta final, Necaxa se soltó. Sabían que un gol a esas alturas del encuentro podría significar un triunfo valioso, por lo que la contienda por momentos fue de ida y vuelta, con mayores espacios en ambas áreas.
Los centros al área vinieron al por mayor, pero no habían rematadores que inquietaran a Barovero. El reloj ya era el enemigo crema.
No hay Liguilla todavía para América.
Dejaron escapar en casa el boleto, así como la posibilidad de amanecer como primer lugar general.
Necaxa, por su parte, se aferra a los ocho primeros y se llevó a Aguascalientes tres puntos de puro oro molido.






















