Navidad con sabor a México
Nuestro país es rico en tradiciones que ocurren durante todo el año y esta época no es la excepción
Redacción OEM
La Navidad es una época de gran importancia en gran parte del mundo y en México año con año se llevan a cabo una serie de actividades de tipo religioso y tradiciones especiales.
Michoacán: Entre esferas y heno
La fusión de la cultura purépecha y española convirtieron las celebraciones decembrinas en Michoacán en algo único. Los lugares más representativos de las celebraciones son Tarímbaro y Tlalpujahua.
En el primer sitio se lleva a cabo la fiesta de Takari, donde las comunidades purépechas salen a la calle bailando y a su paso van recogiendo heno para elaborar el lecho del Niño Dios hasta llegar a la iglesia, donde el sacerdote reparte naranjas a los participantes.
Por otro lado, como explica la Representación de Michoacán en CDMX, Tlalpujahua es conocido por su producción de esferas de todo tipo, tamaños, colores y formas.
Veracruz y Yucatán: Ricas usanzas navideñas
Con la llegada de los españoles, se agregaron elementos católicos y se enriqueció la costumbre con la música de afrocubanos que llegaron como esclavos, dando origen a lo que hoy se conoce como La Rama.
Esta tradición llegó hasta la Península de Yucatán, pero a diferencia de Veracruz, comienza con la celebración del día de la Virgen de Guadalupe en forma de preposada.
Puebla: Los complementos ideales
Es, quizá, uno de los destinos más cosmopolitas de México, que combina su pasado histórico con la modernidad. Puebla se convierte en una sucursal de la mejor época del año en tres de sus Pueblos Mágicos: Atlixco, Chignahuapan y Zacatlán.
Como todos los años, Atlixco se llena de la luz con la Villa Iluminada, un recorrido de casi dos kilómetros que resalta la belleza arquitectónica de este destino.
Oaxaca: Distintas formas del rábano
Provenientes de China, los rábanos fueron introducidos a México a través de los frailes españoles y eventualmente se convirtieron en guarniciones o adornos para varios platillos cotidianos de la gastronomía mexicana.
Con el paso del tiempo, los diseños se fueron perfeccionando y los clientes pagaban para adornar sus casas, fue así que comenzó la competencia de tallar las figuras más sorprendentes y cada año esta fiesta se viste de color blanco y rosa mexicano.

































