DE PODER A PODER / Mañana la “elección inédita” del PJF ayudada por “acordeones”
EL GRAN DILEMA, VOTAR O NO VOTAR
LA VOTACIÓN EN PUEBLA
gelos.gar@hotmail.com
Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresiónLa falta de transparencia; insuficiencia en la información; el desconocimiento real de los candidatos; la falta de democracia; las malas prácticas siempre usadas (herencia del PRI), en la designación de aspirantes; el disfraz para la promoción de los “elegidos” (léase palomeados) algunos de ellos denunciados por tener nexos con la delincuencia organizada o un negro historial; el envío de “acordeones” con los números clave para inducir el voto y la participación activa aunque disfrazada de la 4T, son algunos de los motivos por los que “el pueblo bueno” dice sentirse indeciso y el algunos casos indiferente de participar en la elección de los nuevos integrantes del Poder Judicial Federal, que se llevará a cabo mañana cuando la abstinencia en el sufragio se prevé como la gran triunfadora, pese a la publicidad realizada en las la últimas fechas.
En la semana que termina fueron muchas las encuestas para pronosticar la posible participación en las urnas, pero desafortunadamente aún las más sesgadas, coincidieron en que ésta será muy baja, por todo lo ya señalado. Así que los números que se logren serán producto de la movilización que realicen los expriistas incrustados en MORENA, y los que simpatizan o militan en este movimiento. Esto nos trae recuerdos de estrategias como, compra de votos, “el ratón loco”, “carrusel”, la “operación tamal”, “operación embarazo de urnas”, y muchos otros que se conocieron a lo largo de los años en las numerosas elecciones que el PRI manejó a su antojo y que le permitió en muchos casos “carro completo” o éxitos contundentes. En esta ocasión el uso de estas mañosas estrategias (con algunos cambios y otros nombres por supuesto) ya se vislumbra, aunque ahora se agregará la de los famosos “acordeones” para que el pueblo vote conforme a éstos, pues la complejidad de la votación en las ¡diez boletas! que recibirá cada uno de los ciudadanos que asistan, es tal que pocos entienden cómo realizarla, ante las decenas de contendientes desconocidos en todas ellas.
Afortunadamente en esta ocasión y aún con la aplicación de viejas prácticas, las movilizaciones y defensa de los trabajadores del Poder Judicial Federal, -que sigue siendo hasta el momento- un organismo autónomo y que después de la elección de mañana ya no lo será más, si crearon conciencia entre la ciudadanía, dejando inconformes a millones de mexicanos, por este capricho de AMLO, considerado una más de sus “venganzas”. Hoy sin duda, serán esos mexicanos los que no acudirán a las urnas, por considerar que además de ser una elección compleja y mal manejada, tiene una característica especial, que los candidatos no son conocidos. Nadie sabe su trayectoria, y los pocos que se publicitaron recurrieron a los “chistoretes” , canciones y tan malas campañas que se convirtieron en avisos “populacheros” en los que hubo de todo, menos profesionalismo y convencimiento sobre su capacidad y preparación.
Así las cosas, esta elección judicial, con unos candidatos a modo y otros desconocidos, lleva también a algunos dudosos ligados al crimen organizado y a grupos de poder. Además, lleva decenas de nombres para un solo cargo por lo que puede calificarse sin temor a equivocarse, como una SIMULACION que además irá acompañada de un conteo tardado, con mucha desconfianza, una boleta de difícil entendimiento; por decir lo menos, representando un ejercicio inédito, sobre el cual inclusive autoridades de otros países han hecho acres comentarios.
Desde el anuncio en el sexenio pasado de esta “popular” elección de ministros, jueces y magistrados federales, empezaron a aparecer muchos problemas, inconformidades, escepticismo y especulación sobre lo que se preparaba, una elección hecha a la medida de parte del oficialismo que luchará, hasta el último segundo por tener el control en un cien por ciento del único poder autónomo que quedaba, el Poder Judicial Federal que así definitivamente perderá su independencia.
Para el “pueblo bueno” cooptado por los programas del bienestar esta elección resulta difícil, porque no está clara y con tantos nombres, números y colores será imposible votar como se lo ordenen. Para los ciudadanos algo enterados de la política resulta también un conflicto, puesto que si no acuden a votar le dejan la “mesa puesta” al oficialismo para que siga haciendo de las suyas y ubique a quienes le serán fieles a éste y no al pueblo. En caso contrario asistir a sufragar, es aceptar una farsa, de la cual los resultados oficiales -en 10 o 15 días-, desde ahora pueden asegurarse a favor del oficialismo y del sometimiento de la justicia en el país.
Aquí se habla de que son más de cinco millones los ciudadanos que “pueden” participar, de los cuales, si en elecciones importantes acude generalmente menos de la mitad, imagínese en esta ocasión. Habrá 373 casillas en todo el estado, también sin resultados inmediatos, porque los conteos no se harán en las propias casillas sino en cada uno de los consejos distritales, lo cual da pie al “sospechosismo”, pues pocos ciudadanos tendrán la oportunidad de ser espectadores y exigir legalidad. Además, porque se eliminó el PREP o sea los resultados preliminares, argumentando que los conteos se harán por secciones, empezando por los sufragios para la Suprema corte de Justicia de la nación, o sea de ministros; dos días después continuarán con los del Tribunal electoral y finalmente los puestos restantes. Así las cosas, a esperar sentados para conocer el nombre de los morenistas que ahora tendrán la justicia en sus manos.
Es de hacerse notar, que a esta elección le ha faltado desde el principio claridad y que sin duda también los resultados no serán del todo precisos. Toca a los ciudadanos tomar una decisión muy personal sobre su participación, con la que sin duda se dará la puntilla a un poder autónomo, que pudo tener los cambios sustanciales y de gran envergadura para mejorarlo, dar oportunidad a nuevas generaciones, acabar con viejos vicios o privilegios, en el que se requería un enérgico combate a la corrupción y a la “intervención en lo obscurito” de partidos políticos, sobre todo los que estaban en el poder, y que en lugar de ello se tomó el camino fácil, que al final va a resultar el más difícil y perjudicial para la soberanía de este poder y del país. La verdadera decisión de la ciudadanía se tomará mañana, demostrando su presencia en las urnas y seleccionando “a los mejores”, siguiendo así con esta farsa. O protestando con un abstencionismo rotundo a esta medida impositiva del oficialismo, que además tratará de demostrar que realmente el pueblo lo respalda, si es que logra una buena asistencia a las urnas.