Análisisjueves, 21 de agosto de 2025
“Jornadas extenuantes”
@IsaacPalestinaD
ÚLTIMAS COLUMNAS
Más Noticias
COLUMNAS
CARTONES
LOÚLTIMO
Newsletter
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
@IsaacPalestinaD
En las últimas semanas hemos visto severamente cuestionada la máxima del humanismo mexicano de la austeridad republicana, sin embargo, hace unos días los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH, 2024) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) han fortalecido la máxima de que por el bien de todos primero los pobres; según la encuesta entre 2018 y 2024 más de 13 millones de personas han salido de la pobreza. Las vacaciones de algunos miembros de la clase política desataron críticas por su frivolidad ante la realidad de millones de mexicanos, y por si fuera poco hubo quienes las justificaron de las maneras más torpes, evidenciando una total falta de criterio y más aún de conciencia social; mientras hay quienes descansan en hoteles de lujo, millones de mexicanos viven jornadas verdaderamente extenuantes con salarios precarizados que apenas y alcanzan para cubrir lo esencial.
Este avance no se explica de manera inmediata, sino como resultado de una política sostenida de incremento al salario mínimo y de programas sociales universales. De 2018 al 2024 el salario mínimo se triplicó, pasando de 88 pesos diarios a 248, aumentando el poder adquisitivo de las familias y mejorando así su calidad de vida, una noticia bien recibida y que convoca a varias reflexiones, sobre todo en materia de ortodoxia económica.
Durante los años del neoliberalismo se vinculó el salario con multas, infracciones e incluso con la inflación, lo que justificó mantenerlo en niveles paupérrimos. Por ello antes de aumentar los salarios sostenidamente, se emprendieron reformas legales para desvincularlo, de ahí la implementación de las llamadas UMA´s (Unidad de Medidas de Actualización) que en 2016 inició en 80 pesos y hoy se encuentra en 108 aproximadamente, un incremento sólo de 34% que refleja un crecimiento moderado para controlar los créditos, multas o trámites gubernamental
Ahora bien, otro dogma que han sostenido las clases empresariales y grupo políticos con intereses vinculados a ello, es que reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas, reducirá la productividad y afectará severamente las ganancias de los empresarios. Falso. Abundantes datos existen para evidenciar la falsedad de estas prejuiciosas afirmaciones, por ejemplo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que México se encuentra entre los países con mayor número de horas trabajadas al año en el mundo: en promedio, 2 mil 137 horas, frente a mil 730 en Estados Unidos, mil 493 en Alemania y mil 514 en Dinamarca, no es que seamos muy trabajadores, es que somos explotados.
Este exceso de tiempo invertido en el trabajo no se traduce en mayor productividad ni en mejores salarios; por el contrario, se refleja en agotamiento, estrés, enfermedades crónicas y en la perpetuación de un modelo económico basado en la explotación de la mano de obra barata. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), más del 27% de los trabajadores en México labora más de 48 horas a la semana, superando incluso el límite máximo constitucional establecido ¡hace más de un siglo!
El derecho al ocio y la recreación es un derecho humano, que puede producir externalidades positivas para la sociedad, por ejemplo, la reconstrucción del tejido social, la tecnificación de la mano de obra, el emprendimiento, etcétera. Incluso yendo más allá y próximamente llegaremos a esta discusión, es necesario vincular los tiempos de movilidad a la jornada laboral, pues hay quienes además de vivir en su día a día verdaderas jornadas extenuantes, viven además horas miserables de traslado entre su centro de trabajo y su casa. Ya logramos dignificar la vida de más de 13 millones de mexicanos, ahora vamos por reducir la jornada laboral y eventualmente incorporar los tiempos de traslado.